Comunicado de la CSI sobre RTPA
Hoy, 27 de enero, la sección sindical de la Corriente Sindical d’Izquierdes (CSI) hace público este comunicado que nos envían:
A la opinión pública, sobre la RTPA y el primer despido de un trabajador fijo
Desde la sección sindical de la CSI en la Radiotelevisión del Principado de Asturias queremos hacer pública nuestra gran preocupación e indignación por la actual gestión y la ausencia de modelo que estamos sufriendo tanto a nivel de condiciones laborales como en lo referido a la calidad de nuestra labor profesional: la comunicación y el servicio público. Los sentimientos mencionados adquieren especial relevancia tras el despido de un compañero que formó parte de nuestra candidatura a las elecciones sindicales y que superó unas pruebas de acceso convocadas en 2006 para trabajar en una empresa pública.
La RTPA la constituyen dos sociedades anónimas dependientes del Ente de Comunicación del Principado de Asturias que fueron creadas hace ahora 4 años. Cuenta con una plantilla directa de unos 100 trabajadores y más de 600 (según datos de la propia Migoya) repartidos en un complejo entramado de contratas y subcontratas.
Tanto el Presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces, como la Consejera de Administraciones Públicas y Portavoz del Gobierno, Ana Rosa Migoya, se llenan la boca hablando de lo que para el sector audiovisual ha supuesto la puesta en marcha de la RTPA en cuanto a creación de empleo, desarrollo del sector y facturación por parte de las empresas. No dudan tampoco en hablar de la calidad del servicio público y del empleo.
Mienten descaradamente para ocultar la grave realidad que sufrimos los trabajadores del sector audiovisual asturiano, la falta de un modelo de radiotelevisión y el enriquecimiento descarado de empresarios sin escrúpulos que llenan sus bolsillos a costa del erario público y la entrega de sus trabajadores. Lejos de fortalecer un sector audiovisual asturiano potente y una RTPA de servicio público que contribuya a la pluralidad informativa, el desarrollo cultural, el respeto por las minorías, la cultura asturiana y la formación de ciudadanos bien informados, críticos y con valores democráticos… la RTPA ha consolidado en el sector la temporalidad, la precariedad, los abusos laborales, la pérdida de derechos sindicales, el amiguismo, el despilfarro del dinero público, la manipulación informativa y lo peor de todo, el miedo y la resignación.
Desde la puesta en marcha de la RTPA hemos sufrido externalizaciones, abuso de la contratación temporal y reestructuraciones. La actual dirección no duda en saltarse la ley contratando fraudulentamente o cediendo trabajadores ilegalmente a las contratas para realizar trabajos estructurales dependientes de responsables de su propia plantilla. Se niegan incluso a cumplir el actual convenio y cubrir las vacantes existentes en el catálogo de puestos que ellos mismos han creado para seguir externalizando y aumentar la cantidad de dinero público que se reparte entre empresarios sin escrúpulos. Sirva como ejemplo paradigmático el caso del dueño de Videoimagen, José Luis García-Berícua, presidente de la Asociación de Empresas del Sector Audiovisual, que se codea públicamente con la consejera Migoya y que lejos de ser un gran profesional del sector audiovisual trata a sus trabajadores como escoria siguiendo fielmente la política del miedo con amenazas y chantajes.
Por si todo esto fuera poco ahora despiden a un compañero con plaza al que acusan de ser un “enfermo mental”, como si ello pudiera ser motivo de despido y atribuyéndose competencias médicas que desde luego no tienen, buscando en el código disciplinario otras razones para poder ejecutarlo. El despido ocurre además justo después que la CSI ganara las últimas elecciones sindicales de cuya lista formaba parte el trabajador despedido. Sospechamos que este ha sido el verdadero detonante de la sanción lo que supone una amenaza a las libertades sindicales. Hacemos responsables directos de esta injusticia y desproporción a Juanjo Guerenabarrena, Director de Antena y Contenidos, y a Manuel Castrillo, Director de Recursos Humanos, por una utilización interesada del código disciplinario decidiendo primero el despido y buscando a posteriori la excusa, distinta a las verdaderas razones del mismo. Se trata de una actitud prevaricadora. Utilizan además al compañero despedido como cabeza de turco para ocultar su responsabilidad y nefasta gestión tanto del departamento al que pertenece como de la situación general en la RTPA. Y por supuesto, no podemos olvidar la responsabilidad de nuestro Director General, José Ramón Pérez Ornia, como máximo responsable de todos los desaguisaos que han ocurrido y ocurren en la RTPA.
Consideramos los hechos denunciados y el despido de nuestro compañero lo suficientemente graves y preocupantes como para que los responsables políticos de los gestores de la RTPA dejen de maquillar la situación y esconder las vergüenzas debajo de la alfombra. También solicitamos al Consejo de Administración en el que están representados el PP, el PSOE e IU que deje de mirar para otro lado e intervenga asumiendo su responsabilidad sobre los hechos denunciados o bien dimitan sus miembros y dejen de cobrar sus dietas, por otro lado exageradamente abultadas.
Exigimos la readmisión del compañero Nacho, la destitución de los responsables de este despido, y un giro radical en la política audiovisual en Asturias que nos lleve hacia un sector profesionalizado, con empleo estable y de calidad, y una RTPA de verdadero servicio público, más plural y participativa, como motor del mismo.


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