La TDT agoniza en Asturias (2)

La TDT agoniza en Asturias (2)

Anterior  »   La TDT agoniza en Asturias (1)

.

Las advertencias

A pesar de ser algo de lo que se viene alertando antes de producirse la crisis económica, no se ha hecho nada para remediarlo. Hace poco más de un año, en noviembre de 2008, se celebraban en Oviedo las jornadas “El sector audiovisual en Asturias ante el reto de la televisión digital”. En sus conclusiones, en el capítulo “Amenazas”, figuraban los “problemas de viabilidad económica para las empresas concesionarias de licencias de TDT, básicamente por un exceso de demarcaciones y licencias. Marco de financiación sin resolver” y, al referirse al marco regulador, se volvía a insistir diciendo que “se considera de difícil cumplimiento el Plan Nacional de TDT, por el exceso de concesiones, algunas de ellas con cifras muy bajas de población objetiva”.

Hoy esa advertencia es una realidad. Y parece que el tarro de la esencias hubiese tenido que ser destapado -cómo no- por Prisa ya que, probablemente, haya sido la empresa más beneficiada a nivel nacional cuando en 2007 se concedieron las licencias de TDT locales gracias a la implantación que Localia, su cadena nacional de televisiones locales, tenía en España. Esto, evidentemente, no era fruto de la casualidad sino de una estrategia diseñada que, finalmente, se ha venido abajo por dos factores: la saturación y la crisis económica. Resultado: Prisa abandona ese sector por considerarlo inviable primero, en diciembre de 2008, al cerrar la red de emisoras en cadena Localia, y un año después, al renunciar a las licencias digitales de televisión.

La red de emisoras nacionales Localia era una estrategia diseñada porque no era más que una especie de televisión privada encubierta en todo el territorio nacional puesta en marcha de una manera sino ilegal, sí alegal, y que pretendía legalizarse con las concesiones arbitrarias de TDT. Vamos, lo mismo que se intentó hacer aquí concediendo a Prensa Asturiana -La Nueva España- una licencia de TDT local en cada una de las siete demarcaciones de Asturias, una televisión autonómica digital encubierta para cerrarles la boca. Pero en estas llegó la crisis y explotó otra burbuja, la audiovisual.

En marzo de 2009 urgíamos a que se tomasen medidas contra Prisa por no poner en marcha las emisiones de su licencia de TDT autonómica, más de dos años después de tener en su poder la concesión y tras el anuncio del cierre efectivo el 31 de diciembre de 2008 -es decir, hacía dos meses- de Localia por el propio Grupo Prisamientras Migoya decía en la Junta General del Principado que sí estaba emitiendo y cumpliendo con la ley. Emitiendo una empresa que había cerrado sus emisoras… Surrealista.

La reacción en cadena se está produciendo. No ha pasado ni un mes desde la renuncia formal de Prisa y ya es evidente que la TDT local agoniza y está destinada a morir antes de nacer. Habrá que ir olvidándose de la televisión de proximidad… ¿Es circunstancial? No, es una consecuencia de la política gubernamental para controlar la información, ya sea con empresas afines o por la eliminación de los disidentes con grandes trabas económicas que, finalmente, hagan inviables sus proyectos. Y la crisis económica ha puesto la puntilla.

La cosa no va a quedar ahí. El próximo objetivo es controlar internet. Y la táctica es similar. La coartada, las descargas ilegales. Los enlaces a descargas ilegales de contenidos se pretenden equiparar a los enlaces informativos -vamos, lo que de toda la vida fue una nota a pie de página en los libros-, y con ello, tener el pretexto perfecto para cerrar los sitios no deseados sin tener que pasar por la Justicia gracias a la nueva SS, la siniestra Sección Segunda de la Comisión de Propiedad Intelectual del Ministerio de Cultura.

Hoy lo explica perfectamente Juan Varela: “El enlace no es el contenido. Es el primero de los mitos denunciados ya en 1997 por Tim Berners-Lee, creador de la web. La ley española de propiedad intelectual garantiza la cita y el uso de información de actualidad, como la legislación internacional, pero permite reservar derechos o cobrar. Hacerlo sería un paso atrás en la ampliación de la esfera pública y el derecho a la información, propiedad de los ciudadanos, no de los medios. La disputa económica por el negocio no puede atentar contra el interés público ni expandir el modelo de pago para privatizar lo que es de todos. Los medios deberían preocuparse más de por qué tantos usuarios se conforman con una cita y no olvidar que sus contenidos son también resultado del espacio público”.

Volviendo a Asturias, aquí tan sólo emite una concesionaria de las 22 licencias adjudicadas. Tres años han pasado y es lo que hay. Y el apagón analógico definitivo se producirá el 3 de abril próximo, tan sólo dentro de un par de meses. Entonces sólo se podrán ver esas emisoras. Las demás, tras una lenta agonía tratando de subsistir por cable o internet, acabarán cerrando o siendo emisoras bajo mínimos que subsistan emitiendo brujas, tarot, porno… y que, desde luego, no generan industria ni empleo.

¿Es así como crece la industria audiovisual?

Porque lo de Hollywood y los platós de Olloniego no deja de ser un globo mediático para ocultar un bussiness de Zebra con el Ayuntamiento de Oviedo en un polígono industrial de capa caída. Una escuela de formación municipal que explotará de manera gratuita José Velasco con su socio pepero ovetense -no me refiero al alcalde, sino a alguien que ve muy bien, o mejor dicho, hace que los demás vean muy bien- en la que aprovechará los platós para sus propias milongas con TPA, de paso alquilarlos a quien le plazca sin tener que rendir cuentas ni explicaciones a nadie, ni al Ayuntamiento de Oviedo ni a los ovetenses que lo van a financiar, y tratar de revalorizar una empresa que si no, va camino de la suspensión de pagos. Experiencia ya tiene con Onís Comunicación y la burbuja de los viajes. ¿Es eso crear industria?

¿Somos tan provincianos que creemos que hay industria cinematográfica porque haya venido Woody Allen a recoger un premio y, de paso, le haya sacado unos euros al Principado para hacer una película que, al final, es más catalana que asturiana? ‘Vicky Cristina Barcelona‘ es infumable, una película de compromiso para intentar satisfacer a los productores -qué forzado el argumento y el hilo narrativo a través de la voz en off-; por cierto, de lo peor de Allen.

¿O pagando visitas relámpago a Kevin Spacey -en abril-, a Brad Pitt -en agosto- y a Alejandro Amenábar -en septiembre- para dar bombo mediático al bluf del Centro Niemeyer?

¿Creemos que hay industria audiovisual porque alguna productora de Madrid venga a rodar a Lastres -Doctor Mateo-, o a Llanes -La señora-, series de televisión que, en realidad, se producen en Madrid y lo único que dejan aquí son cuatro euros en hostelería por la manduca y el alojamiento que, además, les sale tirado con los precios que se manejan fuera detemporada en esos pueblos? Si esto lo cogiera Berlanga sería, como mínimo, la segunda parte de ‘Bienvenido Mister Marshall‘…

¿Somos tan provincianos que nos conformamos con presumir de lo guapo que es Asturias? Y es que por eso -sólo por eso- vienen a rodar aquí, además de lo barato que salen las dietas, además del pastón que suelta Álvarez Areces para que vengan. Vale, qué guapo es Asturias pero, ¿es eso industria audiovisual? La riqueza generada se queda en Madrid, los empleos se quedan en Madrid y, para más información, pagamos con nuestros impuestos y subvenciones parte del patrocinio de la serie, al menos en el caso de Doctor Mateo.

Veremos en qué queda la iniciativa de Juan Gona y ‘Asturias Plató‘. Está en marcha la primera producción, ‘Alegría‘ de Lucinda Torre, con el casting estos últimos fines de semana de enero en Oviedo, Sama y Gijón. Pero la primera sorpresa es que los exteriores se rodarán en… Alicante (!?) -según la sinopsis oficial, Alegría es una niña de una pequeña localidad minera del norte de España-. Y es que la productora de Gona también tiene firmados convenios allí, donde tiene oficina -además de la central de Majadahonda-. El calor del dinero oficial. De lo demás poco se sabe salvo la intención de comenzar a funcionar en mayo en el polígono de Argame, en Morcín. Al menos esas eran las intenciones en octubre pasado según La Nueva España. Lo mismo que dice un boletín de IDEPA de la misma fecha.

Claro que en julio de 2007 decía que empezarían en septiembre de 2009… La construcción se inició el pasado mes de agosto y entonces, decían los promotores, “estaría en condiciones de iniciar su actividad a finales de la próxima primavera o principios de verano”.

Más parece aprovechar subvenciones oficiales que un proyecto de largo recorrido. De momento, aunque anunció una inversión de 2,5 millones de euros, lo que se sabe es que cuenta con la participación del Instituto de Desarrollo Económico del Principado de Asturias (IDEPA), ayudas de fondos mineros para el desarrollo de actividades empresariales y recibió 36.000 euros de la Sociedad para el Desarrollo de las Comarcas Mineras (Sodeco). El productor asturiano arrancó en 2007 un compromiso de financiación del 50% por parte del Principado. Las obras comenzaron con esas aportaciones pero, ¿será capaz Gona de aportar el otro 50% con la crisis económica que estalló justo después de comenzar a desarrollar el proyecto? Ya entonces admitía que lo que está retrasando todo es “la determinación del plan de financiación, que está un poco en el aire”. La propia consejera de Cultura, entonces Rodríguez Cañas, recordaba que si bien existía intención de ponerse manos a la obra cuanto antes, la escasez de recursos podría retrasarlo: “Muchos proyectos se tienen que aplazar”, dijo en su día.

De producción, nada de nada, porque producir el primer largometraje de Torre más parece el pago del favor que la langreana le hizo al Gobierno de Álvarez Areces con la realización del polémico documental sobre Duro Felguera titulado ‘Resistencia. En KINOticias, web sobre documentales, cine social y político, podemos hacernos una idea clara de lo que rodeó al estreno del documental en el Festival de Cine de Gijón en noviembre de 2006: Parte del colectivo de ex-trabajadores y trabajadoras de Duro Felguera ha solicitado medidas cautelares al juez para impedir la exhibición del documental Resistencia, que relata el conflicto laboral mantenido por los 232 empleados durante más de diez años. El principal motivo de la demanda contra la obra de la directora asturiana Lucinda Torre, es que “no refleja la realidad, falta a la verdad y es tendencioso. Le falta el contenido, la esencia y el contraste; da una visión plana y sacada de contexto”.

Más allá de eso, nada se sabe de proyectos de producción que este empresario nacido en Asturias haya podido atraer a Argame a este chollete subvencionado al que ha dado forma bajo la empresa Gona Cine y Televisión. Eso sí, en octubre pasado se preocupó de dejar bien claro que su productora ya se ha domiciliado en Asturias, “por lo que ya podemos decir que Gona Cine y Televisión es también una empresa asturiana”. Al calor de la subvención y de los contratos por la cara, como hizo Zebra, o Plural, o Mediapro, porque sino aquí no viene ni dios. Claro que las centrales siguen estando en Madrid, que es adonde finalmente van los cuartos.

A tan sólo tres meses de la fecha prevista para su arranque, lo único que ha trascendido del proyecto es para promocionar la película de Lucinda Torre y Juan Gona. Absolutamente nada más… Curioso.

.

Siguiente » La TDT agoniza en Asturias (3)




Publica este artículo en menéame menéame - | Vota este artículo en