Europa ya denuncia a RTPA

Europa ya denuncia a RTPA

“La Comisión Europea ha denunciado a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por considerar que la nueva ley española de contratación pública (LCSP) concede demasiado margen de maniobra a las autoridades para modificar los contratos después de que hayan sido adjudicados, sin respetar los principios de igualdad de trato, no discriminación y transparencia que exige la normativa comunitaria.

Y esto es lo que ocurre cada vez que la Secretaria General de RTPA, Ana Lada Ferreras, firma una licitación mediante procedimiento negociado con publicidad, prácticamente la totalidad de las licitaciones llevadas a cabo por el ente. Que los contratos una vez adjudicados pueden ser modificados “sin respetar los principios de igualdad de trato, no discriminación y transparencia que exige la normativa comunitaria”. Pero es que el asunto aquí es mucho más grave ya que RTPA se salta cuando le interesa la Ley de Contratación del Sector Público (LCSP) con una resolución ad hoc aprobada por el propio Director General del ente, José Ramón Pérez Ornia el 2 de octubre de 2008, después de la aprobación de la LCSP (31 de octubre de 2007), con el fin de regular la contratación en RTPA a su antojo. Incluso en los pliegos de licitación se llega a afirmar que los contratos son de “naturaleza privada”…

Esta rotunda denuncia de la Comisión Europea ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que incluye al ente público de comunicación asturiano, la podíamos leer hace unos días en el diario La Nueva España. Es sabido, como ya denunció la Sindicatura de Cuentas, como llevamos un año denunciando aquí, como ya denuncian los propios trabajadores del ente a través del comité de empresa, que estas prácticas son habituales en RTPA.

Pero también advierte Europa que “por lo que respecta a la realización de obras, la prestación de servicios o la entrega de suministros adicionales, la Comisión considera también que la ley española permite que el órgano de contratación recurra a la utilización de procedimientos negociados sin publicación, en contra de lo que dispone la normativa europea”.

Aquí está el artículo completo:

La Comisión Europea ha denunciado a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea por considerar que la nueva ley española de contratación pública (LCSP) concede demasiado margen de maniobra a las autoridades para modificar los contratos después de que hayan sido adjudicados, sin respetar los principios de igualdad de trato, no discriminación y transparencia que exige la normativa comunitaria. En Asturias todas las grandes obras han sufrido importantes modificaciones presupuestarias, con los consiguientes retrasos de ejecución. La más importante ha sido la de la ampliación del puerto de El Musel, que supera los 250 millones de euros.

Bruselas ya había advertido al Gobierno español que desaprobaba sus prácticas de sobrecostes, tal y como publicó LA NUEVA ESPAÑA el pasado 11 de noviembre. Ahora lleva su advertencia a la práctica.

El Ejecutivo comunitario cree que la nueva normativa «da a los órganos de contratación amplios poderes para modificar cláusulas fundamentales de los contratos públicos después de su adjudicación, sin que las condiciones de modificación se hayan establecido en los documentos contractuales de manera clara, precisa e inequívoca».

Además, por lo que respecta a la realización de obras, la prestación de servicios o la entrega de suministros adicionales, la Comisión considera también que la ley española permite que el órgano de contratación recurra a la utilización de procedimientos negociados sin publicación, en contra de lo que dispone la normativa europea.

Se calcula que la contratación pública en la UE -es decir, la compra de bienes, servicios y obras públicas por administraciones y servicios públicos- representa en total alrededor del 16 por ciento del PIB de la Unión. Los procedimientos de licitación públicos y transparentes que exige la legislación comunitaria «significan más competencia, salvaguardias mayores contra la corrupción, y una mejora del servicio y rentabilidad para los contribuyentes», según la Comisión Europea.

La Confederación Asturiana de la Construcción (CAC) ya alertó el pasado agosto que «se juega con fuego» con las bajas excesivas con las que se concurre a las licitaciones de las obras públicas. Y advertía de que se corre el riesgo de llevar a la quiebra a algunas empresas. Fernández Rodríguez Valledor, presidente de los contratistas de la patronal asturiana de la construcción, reclamaba a las administraciones públicas que las obras se adjudiquen a ofertas «económicamente aptas».

Y es que en Asturias los modificados o sobrecostes son una constante. Las obras del puerto de El Musel es el más llamativo, pero también están las del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), aunque el Gobierno regional resalta en que no hay un sobrecoste, sino una ampliación del proyecto. Los desfases presupuestarios en los tramos de la autovía del Cantábrico, la de Oviedo-La Espina y la «Y» de Bimenes también suman una factura de sobrecostes que ronda los 350 millones de euros.




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