Un nuevo lobby para RTPA
Hace un par de semanas publicábamos en tono cómico la sinopsis de ciencia ficción de una hipotética película donde hablábamos de la “desaparición de TPA” como símil de la “desaparición del Tercer Reich”, salvando las diferencias. Es evidente que eso no pasará -algunos se tomaron esa parte de la broma al pie de la letra- pero cada vez cobra más fuerza la hipótesis que habla de la intención de Álvarez Areces de deshacerse del otrora fiel servidor Pérez Ornia. Y aunque también lo tratábamos cómicamente, esto no es ninguna broma.
Se debería descartar la posibilidad de la huida de Álvarez Areces a Madrid como resultado de los cambios en el gobierno Zapatero en la próxima crisis, ya anunciada para enero. ¿Quién, en su sano juicio, va a nombrar ministro a un representante de la vieja guardia, tan quemado como está con el asunto de El Musel? Además, siempre que se habló -no es la primera vez, aunque seguro que sería en su círculo de intereses- fue como posible ministro de Educación. No parece que el actual ministro Gabilondo sea precisamente un ministro quemado… No cabe duda que ante la disyuntiva la balanza se inclina por repetir en las próximas autonómicas, ya que ni Javier Fernández da el paso ni Álvarez Areces desea que lo haga.
Así que no es por los escándalos cada vez más evidenciados de una gestión mas que irregular al frente de la dirección de RTPA. No, esa no va a ser la causa. Ni la razón. La creciente proximidad de Pérez Ornia a Javier Fernández no le hace el hombre adecuado para pilotar la recta final de llegada a las próximas elecciones autonómicas, a apenas año y medio vista. Claro está que la mala prensa que Pérez Ornia se ha ganado, justamente, en este último año, los continuos escándalos en las contrataciones -rematado por el informe de fiscalización de la Sindicatura de Cuentas-, el polvorín en el que se ha convertido RTPA por el creciente descontento de los trabajadores del ente debido a las externalizaciones, a las convocatorias de empleo sospechosas, a los despidos injustificados o a la censura informativa, y los malos resultados de audiencia de TPA, cada vez más en el boca a boca -un secreto a voces, vaya- ayudan a tomar la decisión de prescindir de sus servicios al partido, o a su candidatura.
Ni las esperpénticas notas de prensa como la publicada el pasado 18 después de su comparecencia el día anterior en la Junta General ante la Comisión de Economía y Hacienda, en relación con el informe de fiscalización de la Sindicatura de Cuentas sobre RTPA en el ejercicio 2006, consiguen acallar lo que ya no sólo circula por internet. Pérez Ornia está acabado. Y es que parece que vive en otro mundo. A pesar de las evidencias sigue erre que erre defendiendo lo indefendible y censurando en RTPA la información relativa a la comparecencia. En los próximos días esperamos tener acceso a las actas y hacer un análisis comparativo de lo que allí se vivió y oyó, y de la versión de Pérez Ornia en ’su’ periódico digital.
Y quién mejor que un arecista -pensarán en Suárez de la Riva-, hombre del aparato de propaganda del partido, para sustituirle. Juan Carlos Fernández Cuesta (Mieres, 1974), una vez licenciado en Ciencias de la Comunicación, desempeñó su labor profesional en diversos medios como El Comercio, La Voz de Asturias, Agencia Efe y Radio Nacional de España, colaborando con diversas cadenas locales de Asturias y Madrid.
Se convierte en hombre del aparato de comunicación del partido al dirigir el gabinete de Comunicación de la Consejería de Salud y Servicios Sanitarios del Gobierno de Álvarez Areces.
En septiembre de 2005 fue nombrado Jefe de Gabinete de RTPA y en mayo de 2006, director adjunto a la dirección de Antena, Contenidos e Informativos. A partir del 4 de octubre de 2007 asume la dirección de Informativos y Deportes.
De guatemala a guatepeor…
La mano derecha de actual director general, Juan José Guarenabarrena, Director de Antena y Contenidos desde los inicios de RTPA, llegó a petición del propio Pérez Ornia. Fue su fiel servidor en Telemadrid desde 1991 hasta 1994, periodo en el que Pérez Ornia fue director del canal madrileño, empezando como simple presentador y editor de informativos de fin de semana (actividad que continuó hasta 1999).
Guarenabarrena, nacido en Salinas en 1957 aunque residente en Madrid -incluso desde que es directivo de TPA-, tiene estudios de Filosofía y Letras, y de Arte Dramático.
En el intervalo en el que Pérez Ornia trabajó para Rubalcaba como Director de Comunicación del ministerio de Presidencia (1994-1996), en la época de mayor corrupción socialista, y posteriormente en GECA (1996-2005), empresa del entorno Prisa que facilitaba al PSOE los estudios de audiencia en los tiempos del gobierno popular, Guarenabarrena siguió en Telemadrid, donde llegó ser director del segundo canal autonómico (2000), hasta que Pérez Ornia le ofreciese ser su director de antena y contenidos.
Por tanto, su cabeza también rodará. Y se habla de un personaje peculiar para sustituirle. Nacho Fernández es socio fundador de Cronistar, productora ovetense formada en 2003 que creció al abrigo de TeleOviedo con el programa “Rumbo a la fama” y los trabajos en el sector de congresos gracias a sus contactos como hijo del jefe de protocolo del ayuntamiento ovetense. En 2007 marchó a tierras leonesas para trabajar en la puesta en marcha de la privada autonómica de Castilla León, que finalmente comenzó sus emisiones en marzo pasado.
Esta televisión, adjudicataria del concurso de Televisión Digital Terrestre en Castilla y León, surgió a través de la unión de una serie de televisiones locales privadas que gestionaban redes de cable que acabaría formando la sociedad Retecal, abosorbida después por Ono. Tras diversos movimientos empresariales, Televisión Castilla y León es propiedad del empresario José Luis Ulibarri, vinculado también a diversos medios audiovisuales de la Comunidad Valenciana o al grupo constructor Begar, que solicitó el pasado junio concurso de acreedores en el Juzgado de Valladolid con un pasivo de 297 millones de euros y ha pedido autorización judicial para llevar a cabo un expediente de regulación de empleo (ERE) parcial que afectará a un máximo de 203 trabajadores de la constructora.
En febrero pasado podíamos leer en La Nueva España que “el empresario leonés José Luis Ulibarri, uno de los imputados en la supuesta trama de corrupción que salpica al PP, fue propietario, hasta diciembre de 2002, de Oviedo Televisión. [...] La oposición en la Comunidad Valenciana reclamó al Consell una explicación sobre los contratos adjudicados a empresas de Ulibarri. Se inició como constructor en 1981 con la compañía Begar, a partir de la cual tomó posiciones en varios sectores, caso de las telecomunicaciones (Retecal, luego vendida a Ono) y sobre todo la televisión. Es accionista de referencia de la TV de Castilla y León, posee el 50% de la televisión digital (TDT) autonómica y tiene licencias locales de TDT en Valencia. Controla varios periódicos en Castilla y León”.
El nuevo lobby influyente en la autonómica asturiana tomará un rumbo previsible. Fuera caretas. “La televisión pública está ahí para utilizarla con fines gubernamentales y, ahora, electoralistas. Y si nos lo echan en cara, por lo menos obtengamos resultados” parece ser la consigna arecista. En el clan de los “Fernández” -Javier, Juan Carlos y Nacho- sobra uno…


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