TPA: 800.000 € en autopromoción
El ente público de comunicación contratará en las próximas semanas la autopromoción de la cadena. Este contrato es prorrogable a tres años y suma la cuantía total de 800.400 euros, cantidad que puede ser revisable en los años de prórroga. El procedimiento, nuevamente, será negociado, no mediante concurso abierto.
Se trata de dos lotes:
- El lote 1, con un importe máximo de 194.880 € anuales, para piezas promocionales de los espacios de emisión diaria (promos de cine, series, deportes, especiales informativos, programas de actualidad, de entretenimiento e infantiles), promociones mensuales genéricas individuales de los principales espacios de daytime, y campañas mensuales de lanzamiento de los espacios de estreno.
Estas piezas son las habituales Próximamente, Día de emisión, Mañana, Esta noche y A continuación. Su duración será de 30 segundos y la empresa elegida por Pérez Ornia deberá producir entre 10 y 25 piezas a la semana durante el año de contrato.
- El lote 2, con un importe máximo de 71.920 € anuales, para piezas promocionales con contenidos de campañas especiales y extraordinarias como las promociones genéricas especiales (cine, informativos, deportes, infantiles, radio, web), la promoción de la programación estacional de navidad y verano o las trimestrales, la promoción de eventos como los Premios Príncipe de Asturias o acontecimientos deportivos; y los mensajes de servicio público, spots de consejerías o ministerios a los que se sume RTPA.
Estas piezas son las mismas que en el lote 1 pero su duración será de 40 segundos y la productora designada deberá elaborar 12 piezas anuales.
Los formatos requeridos son variados y van desde el teaser -mensajes de 5 a 30 segundos que avanzan un contenido sin revelar todos los elementos informativos de la campaña-, las promociones genéricas o de capítulos -de 20 segundos y 1 minuto-, los contenedores sobre franjas de programación -de similar duración-, las cortinillas -piezas híbridas entre identificativo de continuidad y pieza de autopromoción para destacar un evento sin detallar fecha ni hora, de 5 a 10 segundos de duración-, hasta los ya habituales pathfinders -sobreimpresiones de animaciones gráficas y/o secuencia de vídeo para incrustar durante la emisión de la programación o la mosca-logo -animaciones gráficas y rótulos para integrar con la mosca-logo de TPA, para la promoción de acontecimientos ‘especiales’-.
La empresa elegida por la Dirección General de RTPA deberá contar con personal adscrito para ejecutar las funciones de realización, producción, edición y postproducción de vídeo y audio en las promos del lote 1. Deberá tener, además, personal para la grabación y dirección de fotografía, guión y diseño de campañas, grafismo 2D y 3D y ambientación musical para las promos del lote 2. Esto si atendemos a lo que dice el pliego de prescripciones técnicas.
Sin embargo, en el pliego de bases jurídicas esto cambia ya que, en el apartado 8.5.5, en su epígrafe b sobre la solvencia técnica de la empresa, exige para el lote 1 a un realizador, dos editores -hasta aquí todo correcto-… y un guionista (?). Y del lote 2 no dice absolutamente nada. ¿En qué quedamos? ¿Qué criterio debe seguir la empresa que presente la oferta, el técnico o el jurídico? Obviamente, esto debe ser motivo de impugnación del proceso de contratación ya que se están infringiendo los principios de correcta publicidad que obliga la Ley de Contratos del Sector Público al incurrir en una contradicción en la documentación que rige la publicidad de la contratación.
Por supuesto, las especificaciones técnicas para la calidad de las promos son las exigencias habituales: DVCPRO 50 o calidad superior para las grabaciones, sistema profesional de edición digital no lineal de vídeo manteniendo su calidad a 50 Mb/s, con una relación de muestreo de croma a 4:2:2, audio muestreado a 48 Khz con un bitrate mínimo de 224 kbps y nivel de referencia -18dBFS.
Claro que luego te enteras que cuando se mandaban ciertos programas de cierta productora madrileña, ahora portuguesa -sí, esa-, al control de emisión de RTPA no llevaba ni siquiera el tono de 1 KHz de las barras muestreado correctamente a 0 dB (- 20 dBFS). O que las imágenes, aunque se entreguen en el formato requerido DVCPRO 50, han sido rodadas en DVCAM, editadas a una compresión hasta 15 veces mayor, con una calidad 15 veces menor -a unos 3,5 Mb/s- y luego “hinchadas”, es decir, grabadas en una cinta DVCPRO. Pero, por pedir…
No puede uno menos que reír cuando lee que “el micrófono que se utilice para la grabación de voz será de tipo cardiode y tendrá una respuesta en frecuencia, como mínimo, de entre 20 y 20000 Hz. Su sensibilidad será de por los menos 15 mV/Pa +- 3dB”. Pero si Plural Entertainment-Prisa, con un contrato bajo el brazo de 2,5 millones de euros, grababa las locuciones en un despacho con el micro conectado directamente a la cámara de vídeo… Y ahí siguen, con contrato tras contrato. Se les acabará, pero no por las deficiencias de calidad, sino porque Prisa deje de tener importancia para salvarle la cara a Álvarez Areces. Ya sabemos, la licencia de la TDT autonómica privada…
Es un dato alarmante que el pliego de condiciones técnicas se firme el 1 de abril y no se publique el anuncio de la convocatoria hasta el 8 de octubre, seis meses después. ¿Estaría alguna empresa trabajando ya en ello durante esos meses?
Desde luego, y por los antecedentes, tiene toda la pinta. Si no, ¿cómo se puede explicar que para una contratación de 800.000 euros, que responde a las ‘necesidades’ de autopromoción de TPA, se den tan sólo 3 semanas a las empresas para preparar sus propuestas, en las que debe incluir una autopromo de cine real que defina el modelo a desarrollar, además de una numerosa y detallada documentación con un plan de trabajo en el que se desarrollarán las tareas precisas para la ejecución del contrato y su planificación?
Son tan zafios y previsibles que, incluso, lo publican el día antes del puente del Pilar para arañar unos días a la posible competencia de la empresa ya decidida mucho antes de la publicación del anuncio. Catorce días laborables, ese es el margen que da TPA para preparar este importante contrato de 800.000 euros. ¿Quién puede creerse semejante mascarada?
El pliego de condiciones técnicas, firmado por el inefable director de Antena y Contenidos de RTPA, Juanjo Guarenabarrena, no defrauda al hablar de sus objetivos “creativos” y, como es habitual en él, nos deja perlas indescriptibles. Para no perder detalle las transcribimos íntegramente:
- Los mensajes de TPA deberán transmitir la identidad de una cadena actual y avanzada, sin renunciar a un contraste equilibrado y sutil con las señas de identidad de Asturias. Se deberá conseguir que el espectador comparta y se vea reflejado en la identidad y los contenidos que ofrece su televisión.
-Se debe transmitir un tono de comunicación que recoja que el resto de España y del mundo nos importa mucho y que una de las vías que necesita Asturias para salir de una crisis que se arrastra desde los años 80 es el mundo tecnológico, las telecomunicaciones, la modernidad.
- Se deberá dar unidad y coherencia a la comunicación de los diferentes espacios de la programación, envolviéndolos en una factura unitaria y reconocible para los espectadores de TPA. Tanto las producciones propias como las ajenas se deberán percibir como contenidos afines a la cadena, que se programan exclusivamente porque interesan en especial a los asturianos.
- Se debe establecer una comunicación emocional, no descriptiva, generando vínculos creativos con el espectador, no a través de meras sinopsis de contenidos. Se deberá trasmitir que somos la televisión de los asturianos, que pueden hablar con nosotros y a través de nosotros.
- Se deberá implicar a los sectores jóvenes de la sociedad, a los que empiezan a colaborar en el desarrollo económico, social y político.
- Se debe cuidar especialmente la imagen, el envoltorio gráfico y el sonido. Se debe conseguir una comunicación cercana, pero elegante y moderna.
Además de lo vacío del lenguaje utilizado, los topicazos y demás pajas mentales de este personaje, no deja de llamar poderosamente la atención un párrafo en concreto donde afirma rotundamente que está región gobernada por sus jefes socialistas -salvo el bochornoso paréntesis de Sergio Marqués entre 1995 y 1999- está en crisis desde los años 80. Dice Guarenabarrena: “Se debe transmitir un tono de comunicación que recoja que el resto de España y del mundo nos importa mucho y que una de las vías que necesita Asturias para salir de una crisis que se arrastra desde los años 80 es el mundo tecnológico, las telecomunicaciones, la modernidad”. Vaya gambada. Estarán contentos Herr Kommandant Álvarez Areces y su lugarteniente Pérez Ornien…


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