Zebra: 10.382.000 € a dedo en un año

Zebra: 10.382.000 € a dedo en un año

… adjudicados por el director general de RTPA Pérez Ornia

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Eso, que se sepa y, de momento, se pueda demostrar… Debemos, antes de nada, recordar que entonces el director general de RTPA -y por tanto, administrador único del ente público- estaba en su cargo gracias a una designación a dedo del presidente del Gobierno del Principado de Asturias, Vicente Álvarez Areces, permaneciendo en tal puesto en esas circunstancias desde su nombramiento en enero de 2005 hasta junio de 2007.

Fue cuando el PP -tras la debacle electoral de mayo de 2007- aceptó formar parte del Consejo de Administración de RTPA, además de votar en la Junta General a favor de Pérez Ornia en la renovación como director general de RTPA, tras haberse opuesto radicalmente dos años y medio antes definiéndole como “hombre del aparato del PSOE” algo que, ideologías políticas aparte, está claramente acreditado y demostrado.

Es como si alguien dudase que Manuel Soriano, director general de TeleMadrid desde diciembre de 2003 hasta su forzada dimisión en octubre de 2007, no lo fuese del PP… Fue jefe de prensa de Esperanza Aguirre cuando fue ministra de Educación desde el 96 al 99, luego su jefe de prensa en el Senado cuando fue presidenta desde el 99 a 2002, y acabó siendo su jefe de prensa, digo, el director general de TeleMadrid cuando Aguirre alcanzó la presidencia de la comunidad madrileña en 2003. PSOE o PP, da igual… Por cierto, desde su dimisión, Soriano es el presidente del Consejo de Administración de TeleMadrid. Y eso que dijo que dimitía por “motivos personales”. Acabáramos…

Vamos, lo mismo que hizo Pérez Ornia en TeleMadrid desde 1991 a 1994 para su presidente de gobierno Joaquín Leguina, acabando con una dimisión forzada, como Soriano. Historias paralelas… Pérez Ornia fue uno de los encargados de poner en marcha el ente público madrileño en 1989, siendo nombrado consejero, tras ser ‘condecorado’ por los servicios prestados en Moncloa a Felipe González, fundamentalmente después de dejar listo el asunto de las concesiones de licencias de las televisiones privadas el grupo de trabajo del que formaba parte -y otros trabajos varios de fontanería- durante los años finales de los 80.

Hasta entonces y desde 1976, había sido redactor y crítico de televisión de El País. Sustituyó en 1991 a Pedro Erquicia en la dirección de TeleMadrid hasta su dimisión en 1994 por un escándalo presupuestario debido a las enormes pérdidas acumuladas durante su dirección achacadas por sus propios ‘compañeros de partido’ en la dirección general del ente al modelo de programación de Pérez Ornia.

¿Y después? Casi nada… Jefe de prensa -ellos lo lamaban muy finamente director de comunicación- de Alfredo Rubalcaba en el ministerio de Presidencia (1994-96) cuando la corrupción hizo que el PSOE perdiera las elecciones del 96. Luego director asociado de “la” empresa de comunicación de cabecera del PSOE -entonces las relaciones con Prisa eran otras-, Gabinete de Estudios de Comunicación Audiovisual GECA, de la que fue nombrado presidente en 2001, hasta que Álvarez Areces le llamó en 2004.

Debido a esa falta de consideración de cualquier partido en la oposición con la ciudadanía al decidir no ejercer su obligada función de control de las actividades de un ente público, los entonces nueve consejeros de RTPA -pertenecientes a la coalición gobernante- camparon a sus anchas, igual que el director general que no tuvo ningún tipo de control administrativo ni de gestión. Si bien es cierto que actualmente, y a pesar de estar la oposición -supuestamente- en el Consejo de Administración, sigue sin haber ningún tipo de control en la gestión y administración de RTPA.

Pero volvamos al asunto… RTPA contrató a dedo a Zebra Producciones, empresa con sede fiscal en Madrid, 10.382.000 euros para la producción de varios programas durante un año, entre junio de 2006 y junio de 2007. Millones de los impuestos asturianos cuyos beneficios se van fuera de Asturias, y de los que los impuestos -derivados del contrato- van directamente a las arcas de la comunidad madrileña. Eso sí que es ayudar a la supuesta ‘industria audiovisual’ asturiana. Para los que todavía los millones de euros no les coloquen adecuadamente y no se hagan una idea de lo grave del asunto, serían unos 2.021 millones de pesetas actuales, al cambio del valor de la renta 2006 (1 euro = 194,672 pesetas).

Desde junio a diciembre de 2006, Zebra Producciones produjo -según el contrato firmado el 6 de febrero de 2006 entre ambas partes- tres programas por encargo de Pérez Ornia sin que mediara concurso alguno para la adjudicación de dichas producciones.

Esta apuesta personal de Pérez Ornia -como administrador único de RTPA- consistió, según el anexo I del contrato mencionado, en:

  • Un magacín de emisión mensual, con una duración aproximada de 210 minutos, sobre concejos de Asturias [Palmo a palmo].
  • Un magacín diario para la franja horaria de tarde [Con 2 de azúcar, de 90 minutos].
  • Un magacín de contenidos informativos y de entretenimiento diario, emitido entre las franjas horarios de tarde y noche [Conexión Asturias, de 90 minutos].

En el contrato llama poderosamente la atención que, pese a iniciarse las emisiones regulares de TPA el 9 de junio de 2006, contemple la emisión de dichos programas desde el 3 de abril. En el anexo II, referido al “Plan de Producción”, las emisiones que se contemplan son 99, desde el 3 de abril al 31 de agosto de 2006, exceptuando fines de semana y el festivo del primero de mayo. Son cinco meses… Sin embargo, en ese mismo anexo se especifica que “el presente contrato se mantendrá vigente desde el día de su firma [6 de febrero de 2006] y finalizará el 31 de diciembre de 2006″. ¿Qué pasa con el plan de producción desde el 1 de septiembre hasta el 31 de diciembre? ¿Por qué si se modificó la fecha de inicio de las emisiones regulares de TPA -y, por tanto, la fecha de inicio de las emisiones de los programas del contrato-, no se añadió otro anexo, o se modificó el anexo en cuestión?

Queda claro en el contrato, según el anexo III, que TPA aporta los platós dotados de material técnico y de iluminación, oficinas y decorados para la producción de estos programas”. Es decir, Zebra Producciones no pagó un euro en concepto de utilización de un bien público para la producción de estos programas. Pero es que también queda claro que la oficina del Parque Tecnológico de Gijón en la que trabaja Zebrastur es gratis total a cuenta del dinero del contribuyente asturiano. En la cláusula tercera del contrato dice que “con independencia de lo establecido en esta Estipulación [precio del contrato], TPA aportará a la producción, sin retribución alguna, los elementos incluidos en el anexo III “. Y ahí se incluyen platós y oficinas, además de decorados, iluminación y material técnico. ¡Vaya chollo!

Resulta que los “servicios técnicos precisos para la operación del plató de RTPA” están adjudicados a Asturmedia (La Nueva España y Mediapro) que, sólo por los fines de semana de septiembre a diciembre de 2006, pasó facturas por 30.579 euros. Este contrato también fue adjudicado a dedo por Pérez Ornia el 1 de septiembre de 2006.

El contrato de encargo de producción del programa “No sólo fútbol” -estamos hablando de 1.342.185 euros-, también adjudicado a dedo a Asturmedia se firmó el 17 de abril de 2004. Esto está acreditado en la relación de contratos entregados por RTPA a la Sindicatura de Cuentas que figura en la página 67 del informe definitivo de fiscalización del ente público de comunicación. Y se vuelve a repetir en la relación de la página 70. ¿Podría tratarse, a pesar de la importancia de la información requerida por la Sindicatura de Cuentas a RTPA, de un gravísimo error en la documentación aportada?

El ente público se constituyó el 24 de marzo de 2003 pero Pérez Ornia no fue nombrado Director General por el Gobierno de Álvarez Areces hasta el 19 de enero de 2005. ¿Quién firmaría el contrato de marras si no había ni siquiera director general en abril de 2004 y, por tanto, RTPA carecía de administrador único? Hasta noviembre de 2004 no se constituyó en Consejo de Administración; y el Consejo de Comunicación tuvo su reunión constitutiva en diciembre de 2004. ¿Qué órgano competente existía en RTPA en abril de 2004 para firmar un contrato de producción? ¿Qué sentido tendría firmar el contrato de producción de un programa más de dos años antes del inicio de las emisiones y, lo que resulta más asombroso, antes de que el futuro director general y su equipo -entonces sin designar- decidieran cuál va a ser la programación de la televisión? ¿Coincidiría la fecha con el momento en que La Nueva España dejó de acosar, criticar y ridiculizar la propuesta de lo que entonces llamaban ‘TeleTini’? ¿Nadie va a investigar semejante irregularidad?

Pero la desfachatez de Zebra Producciones y Pérez Ornia no termina en el asunto del plató. Barra libre que pagamos esto con los impuestos de los contribuyentes asturianos. Además, por esos seis meses, Zebra Producciones pasó un presupuesto de 345.400 euros en concepto de dietas, de los que 292.600 corresponden a hoteles y comidas. Teniendo en cuenta que el único programa que se realizó fuera de Gijón, sede de RTPA, fueron los 6 programas de ‘Palmo a palmo’, resulta absolutamente increíble que se haya gastado semejante cantidad en hoteles y comidas.

Zebra Producciones recibió un anticipo de 1.548.600 euros a la firma del contrato el 6 de febrero de 2006, aunque los programas no comenzaron a emitirse hasta junio del mismo año, cuatro meses después. Desde el 1 de mayo -hasta el 1 de diciembre- recibió una cantidad mensual de 451.675 euros, a pesar de no emitirse los primeros programas hasta dos meses después, en junio de 2006.

Para este contrato estamos hablando de 139 días laborables (de lunes a viernes sin festivos) durante casi 7 meses -desde el 9 de junio al 31 de diciembre de 2006-, es decir, 139 programas de ‘Con 2 de azúcar’ y otros tantos de ‘Conexión Asturias’ -suponiendo que no se reduzca a los 99 del plan de producción del contrato-, lo que suma un total de 417 horas de producción. Si añadimos las 6 emisiones del programa mensual, con una duración de 210 minutos, tendremos que sumar otras 21 horas, lo que da un total de 438 horas de producción para esos casi 7 meses que van de junio a diciembre de 2006.

Atendiendo rigurosamente a los datos que figuran en el documento, cada hora de producción de este contrato adjudicado a dedo por Pérez Ornia habría costado a los asturianos la módica cantidad de 11.785 euros, unos 2,3 millones de pesetas -según la renta de 2006-. Es especialmente reveladora la cláusula XXIII, referida a la confidencialidad del contrato en la que se estipula que “la productora y TPA se comprometen a no revelar, durante la vigencia de este contrato y en todo momento posterior al mismo, información alguna relativa a los términos económicos y demás condiciones estipuladas en el presente contrato -salvo obligación en contra-”. Llama la atención que no se diga simplemente “información alguna relativa a este contrato” sino que se especifíque y subraye “términos económicos”. ¿Algo que esconder?

Esto, según el contrato firmado el 6 de febrero de 2006 entre el administrador único de RTPA, el mencionado José Ramón Pérez Ornia, y el administrador solidario de Zebra Producciones, empresa con domicilio fiscal en Madrid, José Manuel Fernández-Velasco Iglesias.

Aunque el contrato en su cláusula primera -sobre el objeto del mismo- dice que “TPA emitirá una serie de programas que podrán ser aumentados o reducidos”, también estipula en la misma cláusula que “en caso de que estas modificaciones impliquen cambios que originen consecuencias económicas o de organización de la producción deberán contar con el acuerdo de la Productora que podrá solicitar, si fuera necesario, revisión económica o de los planes de producción”.

Las dudas quedan despejadas totalmente para confirmar que no ha habido modificación alguna ya que en la cláusula tercera -referida al precio- dice que “los eventuales cambios se recogerán en un anexo que, firmado por ambas partes, se adjuntará al presente contrato”. Y tal anexo no existe. Por lo tanto, no ha habido modificaciones en cuanto a los programas contratados en el contrato firmado en febrero de 2006.

Por cierto, el anexo IV del contrato, al que se refieren varias estipulaciones del contrato, se refiere a los “Principios y criterios de programación”. ¿Y qué dice este anexo? Nada, está vacío.

Claro que durante 2006 RTPA sí emitió más programas de Zebra Producciones como ‘El gusto es mío’, ‘Usted mañana madruga’, ‘Terapia de grupo’, ‘Transeuntes’, ‘Y sin embargo’, ‘Viájame’, ‘Tan lejos y tan cerca’, ‘Cañas y aparejos’, ‘X la labor’ o ‘Con3sentidos’ -de los que sí tenemos constancia de su emisión en 2006, aunque no de su fecha de inicio- que, en vista a lo estipulado en el contrato mencionado y de sus anexos, no se contemplan en el mismo. De ello se deduce que debería existir otro u otros contratos para el encargo de la producción de estos últimos programas durante 2006. Y también se deduce que la cantidad adjudicada a dedo debería ser, por tanto, superior a la que refleja este contrato.

Si no, ¿por qué no figuran esas modificaciones en ningún anexo tal como estipula en contrato? ¿Es que sí se modificó el objeto del contrato pero, tal como obliga el propio contrato, no se reflejó en el mismo? ¿Resulta que, después de todo, ese contrato no es legal porque se produjeron y pagaron programas que no figuran en el propio contrato con la partida económica reseñada, como es requerido legalmente por sus cláusulas? ¿Fue un acuerdo de chigre entre Pérez Ornia y Velasco de ‘quita esto y pon aquello’ y decidieron pasarse por el forro el contrato de marras? Este punto también debería ser investigado por la Sindicatura de Cuentas…

Sin embargo en el acuerdo de prórroga de este contrato para 2007 -acuerdo firmado el 29 de diciembre de 2006-, ya se contempla la producción de los siguientes programas:

  • El gusto es mío
  • Palmo a palmo
  • Conexión Asturias
  • Y sin embargo
  • Mañana usted madruga
  • Con 2 de azúcar
  • Transeuntes
  • Conexión Asturias Fin de semana
  • X la labor
  • Viájame
  • Tan lejos tan cerca
  • Cañas y aparejos / Al acecho
  • Con3sentidos

Los costes por programa -en este segundo contrato- van desde 1.178.095 € de ‘Conexión Asturias’ y 1.149.473 € de ‘Con 2 de azúcar’ -unos 10.000 euros por programa-, los 802.489 € de ‘Terapia de grupo’ -no confundir con el actual ‘La gran noche de Terapia de Grupo’-, o los 673.835 € por las emisiones fin de semana de ‘Conexión Asturias’, -15.000 euros por cada uno de los 45 programas emitidos entre enero y junio de 2007-.

Nada menos que 13 programas adjudicados, por procedimiento de prórroga de un contrato adjudicado previamente a dedo, sin mediar concurrencia ni publicidad tal como exige la Ley de Contratos del Estado. Importe total, 5.162.000 euros. Vigencia del contrato, del 1 de enero al 30 de junio de 2007. Por supuesto, las condiciones de utilización gratuita de plató y oficinas se mantienen al ser una prórroga del contrato firmado en febrero de 2006.

Todo lo que se dice en este artículo está perfectamente documentado y contrastado con los correspondientes contratos firmados entre RTPA y Zebra Producciones los días 6 de febrero y 29 de diciembre de 2006.




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