La mierda también flota en TPA
Según la Sindicatura de Cuentas del Principado de Asturias, RTPA “no observó los principios de publicidad y concurrencia en varios contratos“. Es decir, que los adjudicó a dedo.
Pero es que ese “varios” se refiere a 52 de los 59 contratos aportados por RTPA a requerimiento de la Sindicatura de Cuentas para su análisis.
Lo publica hoy La Nueva España. Y añade que “en cuanto al análisis realizado sobre las fórmulas de contratación de la TPA, la Sindicatura ha detectado «deficiencias en la fase de preparación de varios expedientes de contratación analizados». Las deficiencias consisten, según la Sindicatura, en «la no exigencia a las empresas adjudicatarias de documento alguno que acreditara la solvencia económica y financiera», además de su «capacidad técnica o profesional para ejecutar los contratos formalizados». También se subraya que no se exigiese a las adjudicatarias «estar al corriente de sus obligaciones tributarias y para con la Seguridad Social»“.
La información, también publicada en elcomerciodigital.com, no deja lugar a dudas sobre la ilegalidad de los procedimientos de contratación utilizados por RTPA y su Director General, José Ramón Perez Ornia, en ciertas producciones externas: “En el documento, el órgano que encabeza Avelino Viejo detecta varios casos de contratación de producción externa por parte del ente público en los que, por diversas vías, se evitó cumplir la ley que regula los contratos de las administraciones públicas“.
Además, el informe de los síndicos sobre el ejercicio 2006, primer año completo de emisión de RTPA, dice que “maquilló sus cuentas para evitar pérdidas”. Igualmente señala en su informe que los resultados de la TPA y la RPA están sobrevalorados debido a la consignación de la aportación del Principado como ingreso y no como “aportaciones de socio para compensación de pérdidas”.
Lo que no cuenta ninguno de los tres diarios regionales que publican la noticia -se han limitado a reproducir y comentar la nota de prensa que facilita la Sindicatura, seguramente sin leer ni siquiera el informe- es que en el Informe de la Sindicatura de Cuentas, al que también ha tenido acceso laOtra TPA, se refleja que:
- Se observan irregularidades en las dietas pagadas a los miembros del Consejo de Comunicación de RTPA, ya que según el Informe de la Sindicatura de Cuentas -en su página 12- “la Ley de creación del Ente establece que el Consejo de Administración fijará las dietas que devenguen los miembros del Consejo de Comunicación por asistencia, dentro de los límites presupuestarios. El gasto devengado por el EPCPA [Ente Público de Comunicación del Principado de Asturias] el el ejercicio 2006 en concepto de dietas de asistencia al Consejo de Comunicación excedió en 2.462 euros al autorizado por el Consejo de Administración”.
- Durante 2005 RTPA fundió nada menos que 111.276 euros en dietas para los 9 miembros del Consejo de Administración. En 2006 esa cantidad fue similar, 92.395 euros, para igual número de consejeros -el PP había renunciado a formar parte entonces-. En el informe se confirma lo que siempre hemos divulgado aquí: “Mediante reunión de fecha 11 de enero de 2005, el Consejo de Administración del EPCPA adoptó el acuerdo de fijar una dieta de 1.000 euros brutos por reunión”. Es decir, estos 9 listos se embolsaron en dos años en concepto de dietas la bonita cantidad de 22.630 euros por cabeza por unas 20 tardes reunidos contando batallitas porque lo que se dice controlar la gestión de RTPA está claro que no lo hicieron.
- Resulta revelador el aspecto dedicado al personal donde deja claro que “la plantilla del EPCPA y de sus sociedades gestoras (TPA y RPA) aprobada por el Consejo de Administración el 25 de abril de 2006 comprende 104 puestos de trabajo, sin embargo, a 31 de diciembre de 2006 estaban ocupados 144 puestos, consecuencia del personal temporal contratado durante el ejercicio tanto en la TPA como en la RPA”. Lo de los 700 empleos que tanta cacarea José Ramón Pérez Ornia no deja de ser más que otra magia contable de este malabarista de los números.
- Durante 2006 RTPA gastó 1.294.798 euros en los derechos de emisión de la Liga de fútbol 2005-2006 -¿todavía alguien pone en duda lo que le cuesta a RTPA, tres años después, la UEFA Champions League?- y una cantidad similar, 1.060.958 euros, en los derechos de emisión de películas de la Warner. En los derechos de emisión de series y concursos gastó 375.613 euros.
- En total, RTPA gastó casi 3.000.000 euros en la compra de derechos de emisión. Sí, luego nos vendrá Pérez Ornia contando lo que se invierte en la “industria” audiovisual asturiana…
- RTPA adjudicó a Plural Entertainment-Prisa en el ejercició 2006 nada más y nada menos que 2.320.000 euros, mediante procedimiento negociado sin publicidad, es decir, a dedo.
- RTPA adjudicó a Asturmedia (La Nueva España-Mediapro) en el ejercició 2006 nada más y nada menos que 2.206.185 euros, mediante procedimiento negociado sin publicidad, es decir, a dedo.
- RTPA contrató en el ejercicio 2006 nada más y nada menos que 15.537.284 euros mediante procedimiento negociado sin publicidad, es decir, a dedo.
Como lo leen, casi 16 MILLONES DE EUROS CONTRATADOS A DEDO, EL 88% DE LOS CONTRATOS Y EL 95% DEL IMPORTE TOTAL DE ADJUDICACIÓN.
Según el Informe de la Sindicatura de Cuentas, “de acuerdo con la relación certificada de contratos remitida por la TPA, durante el ejercicio 2006 se celebraron 59 contratos de importes superiores a los establecidos para los contratos menores definidos en el artículo 56 del TRLCAP con un importe total de adjudicación de 16.201.857 euros.
Del total de los 59 contratos celebrados el concurso abierto fue utilizado para adjudicar 7 contratos por un importe de 815.223 euros que representan 12% de los contratos adjudicados en el ejercicio y el 5% % del importe total de adjudicación. El procedimiento negociado se utilizó para adjudicar 52 contratos por importe de 15.386.635 euros que supone el 88 % de los contratos adjudicados y el 95% del importe total de adjudicación”.
Es decir, 52 de los 59 contratos se adjudicaron a dedo; sólo 7 se sacaron a concurso abierto, siendo el importe de éstos últimos un ridículo 5% del total de la contratación.
Así se expilca lo tibio del artículo publicado hoy por La Nueva España, donde no se hace absolutamente ninguna referencia a este último aspecto, sin duda el más importante y revelador de la gestión en la contratación llevada a cabo por José Ramón Pérez Ornia y calificada de ilegal sin ningún tipo de ambigüedad por la Sindicatura de Cuentas.
Por ejemplo, en dos de los contratos analizados, concretamente los de diseño y desarrollo de la continuidad y cabeceras de TPA”, el informe de la Sindicatura de Cuentas dice que “ambos contratos han sido tramitados como negociados y traen su causa en la licitación pública de un concurso con este mismo objeto, publicado en el BOPA de 24-10-2005 que con un precio de licitación de 133.400 € fue declarado desierto. La TPA, previa modificación del contenido del objeto, procedió a fraccionar el contrato inicial en dos contratos independientes, para lo cual solicitó ofertas a diversas empresas del sector, resultando adjudicataria la misma empresa en ambos contratos en el precio de 53.360 € y 80.040 € respectivamente.
Respecto a estos dos contratos se hace constar que el objeto del contrato inicial declarado desierto, contenía un total de 20 elementos que debían ser diseñados y desarrollados por la empresa adjudicataria, no obstante, de la suma de los dos contratos fraccionados ha sido eliminado uno de los 20 elementos que constituían el objeto del contrato inicial, el nº 18 denominado “Pathfinder”, sin que ello implicara uan reducción del presupuesto de licitación pues el precio acumulado de estos dos contratos coincide con el precio de licitación del contrato inicial que resulto desierto, 133.400 euros”.
Resumiendo: convocan un concurso, lo declaran desierto porque les interesa -o más bien no les interesa que se lo lleve la empresa que no debía- y deciden contratarlo a dedo pidiendo algunas ofertas. Como para ello los contratos no pueden superar los 100.000 euros, lo fraccionan y se lo dan a la empresa enchufada correspondiente -que volvió a ser la elegida cuando se decidió renovar la imagen este año, Vectorsoul, de lo que ya escribimos aquí un artículo el pasado enero en el que denunciábamos que pesaba una diligencia de embargo sobre su accionista única-. Pero, además, deciden que el encargo tenga un elemento menos y mantienen el precio como si nada. Eso sí que es mirar por una buena y eficaz gestión del dinero del contribuyente.
Ya empiezan a aflorar las irregularidades e ilegalidades que venimos denunciando aquí desde hace un año. Y eso que sólo estamos hablando del primer año de emisión.
Según elcomerciodigital.com, “la Sindicatura de Cuentas del Principado ha emprendido, tras el paréntesis de las vacaciones estivales, un apretado programa de trabajo que podría llevarle a presentar en la Junta General hasta fin de año una media docena de informes de fiscalizaciones. Empezará, en las próximas semanas por el de las cuentas del Ente Público de Comunicación (del que depende la RTPA), que tiene prácticamente concluido, y el del Instituto de Desarrollo Económico del Principado (IDEPA), cuyo texto definitivo debatirá el Consejo de la Sindicatura previsiblemente en su próxima reunión, el próximo mes de octubre”.


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