La que están liando Pérez Ornia y TPA!
Hoy, el uno, Gabino de Lorenzo, se queda a gusto diciendo que “el Sporting es el equipo oficial del régimen de Areces“ mientras la otra, Paz Fernández Felgueroso, desde sus feudos, le recrimina que “está todavía esperando las disculpas del Ayuntamiento de Oviedo“. Y, Pérez Ornia, director general de RTPA y el causante de todo este descontrolado episodio que estamos viviendo, de rositas.
Lo sucedido en el balcón del Ayuntamiento de Oviedo no fue más que la expresión incontrolada de un jugador del Real Oviedo -de la que ya ha pedido disculpas, por cierto- que se produjo en ejercicio de su quizá mal entendida libertad de expresión en un momento de euforía, libertad que por supuesto ni el alcalde de Oviedo ni nadie debe coartar. Lo contrario hubiese sido fascismo puro y duro. Y este jugador ha asumido sus consecuencias a título personal ya que a título personal hizo tales declaraciones. Ni siquiera como representante del Real Oviedo. Y, por si así se pudiese interpretar, el Consejo de Administración del equipo azul ya ha pedido las pertinentes disculpas. Incluso el propio presidente ante los micrófonos de TPA. Unas disculpas “interruptus” -echando más leña al fuego, no aprenden- ya que el reportero cortó en seco a Dámaso Bances. Al parecer hubo otro “fallo técnico”, esta vez un error de producción, y se les acababa la conexión vía satélite por lo que decidieron dejarle prácticamente con la palabra en la boca antes que pedir una ampliación de algunos minutos en el tramo de conexión. Con la que está cayendo…
Hace no muchos años, en 2005, el camerunés Samuel Ett’o, ex-jugador del Real Madrid -equipo del que salió por la puerta de atrás-, increpaba a sus eternos rivales y ex-compañeros gritando ‘Madrid, cabrón, saluda al campeón’ micrófono en mano mientras se dirigía al público del Camp Nou en medio de los actos de celebración del título liguero. La mayoría de los 100.000 seguidores que se dieron cita en el estadio azulgrana para celebrar la primera Liga en seis años se sumaron al cántico iniciado por el camerunés. El presidente del Barcelona, Joan Laporta, dijo que el incidente había sido desafortunado. ‘No creo que fuese algo malintencionado y deberíamos entenderlo en el contexto que tuvo lugar, en una fiesta de celebración y en una atmósfera de euforia desenfrenada, pero difícilmente se justifica’. Ni comunicado oficial ni nada por el estilo. Unas simples declaraciones zanjaron el tema. Como debe ser.
Entonces, TVE comparó los comentarios de Eto’o con los realizados por Luis Figo cuando celebró el anterior triunfo liguero del Barça en 1999. El portugués gritó ‘Blancos, llorones, felicitad a los campeones’ desde un balcón a los aficionados culés, justo un año antes de fichar por el Real Madrid.
¿A qué espera, entonces, Paz Fernández Felgueroso? La misma que el año pasado hacía unas declaraciones a raíz del ascenso del Sporting a Primera División diciendo que “lo que cae no es lluvia, sino las lágrimas de los del Oviedo por no ascender”. Incluso desde el propio balcón del Ayuntamiento de Gijón los jugadores del Sporting insultaron al presidente de la Real Sociedad -“Badiola, jódete”-, sin que se produjera ninguna disculpa oficial del Ayuntamiento de Gijón con el equipo donostiarra. ¿Qué doble rasero utiliza para estos acontecimientos similares? ¿Dónde sitúan la hipocresía y cinismo a esta profesional de la política cuando afirma -refiriéndose a los hechos del balcón del Ayuntamiento de Oviedo, comparables a los que hace un año se produjeron en su propio ayuntamiento- que “estamos ante un ejemplo tremendo y un precedente malísimo que yo condeno de una manera enérgica“? El precedente ocurrió el año pasado desde su balcón, señora alcaldesa, insultando al máximo dirigente de una entidad deportiva respetable como es la Real Sociedad de San Sebastián.
Además, el alcalde de Oviedo ni siquiera se encontraba en el edificio consistorial cuando se produjeron los acontecimientos y, por supuesto, no hizo ningún tipo de declaraciones menospreciando al equipo sportinguista ni a la ciudad, como sí lo hizo el año pasado la hoy indignada alcaldesa de Gijón.
Nosotros no vamos a entrar en la polémica. Creemos que esto debería haber quedado en un incidente sin más trascendencia, mucho más después de las disculpas presentadas por el jugador y el club azul. Como ocurrió con Ett’o en 2005. Pero es que aquí hay un trasfondo político muy importante que lleva cultivándose desde hace casi 10 años, con la llegada de Álvarez Areces a la presidencia del gobierno del Principado. Y con las consignas políticas en su medio oficial de propaganda, el ente público RTPA, dirigido por la voz de su amo, José Ramón Pérez Ornia, vigilado por el comisario político y hombre del aparato del partido en materia de comunicación, actual director de Informativos y Deportes, Juan Carlos Fernández Cuesta, anteriormente jefe del gabinete de comunicación de la Consejería de Salud y Servicios Sociales del gobierno de Álvarez Areces. Y esto no ha sido más que el acontecimiento que ha servido de catarsis para poner de manifiesto una situación que llevamos denunciando ya seis meses.
¿Quién controla a RTPA? ¿El Consejo de Administración o el gobierno? Parece claro que el Consejo no es más que un cementario de elefantes y estómagos agradecidos, como titulamos cuando abrimos esa sección de este blog en noviembre pasado dedicada a tan ilustres zampabollos. Parece utópico pensar que los propios miembros del Partido Socialista, el partido en el gobierno como todos sabemos, sean los que pongan pegas a la gestión del ente público. Pero, ¿qué pasa con los muchachos de Ovidio Sánchez? ¿A qué se dedican los miembros “populares” del Consejo? ¿Cómo justifican esos 1.000 eurazos que se autoadjudicaron los consejeros en concepto de dietas por cada reunión de dos horas? Esto es lo que pasa por nombrar a unos auténticos incompetentes como miembros del Consejo de Administración.
La situación se les ha estado yendo de las manos y este es el resultado. Prácticamente todo en el ente está fuera de control. Bajas audiencias, contrataciones irregulares, despidos ocultados, privatización encubierta con externalizaciones para empresas amigas, contratos millonarios adjudicados a dedo, convenios con consejerías para engordar un presupuesto con partidas aprobadas por la Junta General del Principado para otros fines. RTPA empezó en 2006 con un presupuesto “oficial” de 24 millones de euros. En 2009 el presupuesto “oficial” es ya de 34,3 millones de euros, un incremento del 43%, nada menos, en apenas tres años. Esto por no hablar de los 60 millones de euros que se llevan invertidos en la infraestructura terrestre para que TPA emita en digital cuando el gobierno central ha aprobado que se emita vía satélite. O de los 80 millones de euros gastados entre 2006 y 2008. O los cientos de millones -desconocidos- que costó remodelar y equipar el Convento de las Clarisas en La Laboral para dar gusto a Álvarez Areces instalando, con calzador, la televisión autonómica en Gijón. Porque el primer proyecto desarrollado -con parcela adjudicada y edificio diseñado- contemplaba su instalación en el Parque Tecnológico de Llanera, sin duda una solución adecuada, entre otras cosas, por su neutralidad geográfica. Y así podríamos seguir…
Ya sabemos que el Sporting es el equipo del régimen de Álvarez Areces. El Real Madrid era el de Aznar y el FC Barcelona el de Rodríguez Zapatero. El problema no es ese. El problema es que no se controle lo que ha sido el germen de todo este follón. Todo esto, amigo, se venía gestando durante toda la temporada por el ninguneo de TPA a la masa social del Real Oviedo, nada menos que 87.000 telespectadores en el partido de ida y 124.000 en los penaltis del partido de vuelta. Y eso ya estaba antes en la mente de toda esa masa social cuando se oyeron las primeras protestas en los inicios del encuentro celebrado el pasado día 24 en Oviedo, que fueron censuradas por RTPA conscientemente alegando problemas técnicos. Y esos gritos de rechazo a TPA se volvieron a escuchar en La Losa de Oviedo cuando la dirección general del ente público volvió a tomar una decisión equivocada menospreciando a los 124.000 oviedistas que estaban presenciando por TPA la prórroga y los penalties. Y se volvieron a escuchar esos gritos de rechazo ese mismo día en las celebraciones en La Losa y en la Plaza de América ovetenses. Y finalmente -aunque seguro que no será la última vez-, en las celebraciones en el balcón del Ayuntamiento de Oviedo.
Así que, en vez de mirar hacia el sportinguismo de Álvarez Areces, se debería mirar hacia el Consejo de Administración de RTPA. Y pedir explicaciones a sus miembros. Y, Gabino de Lorenzo, como dirigente del Partido Popular, a los miembros de su partido que forman parte del Consejo de Administración y tan bochornoso servicio están haciendo a la ciudadanía como representantes de la oposición política.


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