II. TPA: Productoras enchufadas
El contrato para producir y realizar la información deportiva, incluído el programa ‘No sólo fútbol’ y las retransmisiones deportivas, está adjudicado -desde los inicios de TPA- a Asturmedia (La Nueva España + Mediapro).
Mediapro es un grupo de empresas, con sede en Barcelona, dedicado a la comunicación, del que es propietario principal el empresario Jaime Roures Llop.
José Miguel Contreras -viejo amigo de Pérez Ornia de los tiempos de GECA- es el consejero delegado de laSexta, perteneciente a Mediapro y, por extensión, al holding de productoras y sociedades inmobiliarias conocido como Grupo Árbol (hoy denominado Grupo Globomedia).
El pasado 25 de abril podíamos leer que laSexta “oculta sus cuentas y [...] tiene problemas financieros y de transparencia. [...] ¿Cifras? ‘Desconocidas, no se publican más que anualmente’. Ni siquiera está clara la deuda, aunque las informaciones apuntan a entre 4.000 y 6.000 millones de euros. ‘Muy alta’, concluye Covadonga Hernández, analista de Selfbank. Súmenle las sociedades en paraísos fiscales para cerrar el círculo”.
Almuerzo en la planta noble de la sede de Prisa, edificio de la Cadena Ser, Gran Vía 32. Jesús Polanco y su alter ego, Juan Luis Cebrián, han invitado al aspirante socialista a la presidencia del Gobierno, un tipo simpático con fama de peso pluma, un tal Rodríguez Zapatero del que ni el más optimista piensa que pueda llegar un día a la Moncloa. El gran patrón quiere conocerle de cerca, porque nunca se sabe. Lo mismo decíamos de Aznar y ahí lo tienes, con mayoría absoluta. Cebrián lleva la voz cantante, y el ambiente se caldea porque el aspirante hace gala de tal indesmayable optimismo que el periodista termina por perder los nervios, y tanto se calienta Cebrián que, en un determinado momento, le dice casi a voz en grito lo que años después le diría, de manera mucho más educada, eso sí, el presidente francés Sarkozy. Dicen que Zapatero no olvidará nunca esa afrenta. Sobre todo no olvidará que, con la puerta del comedor abierta, las secretarias del pool pudieran oír con claridad los improperios del de Prisa.
El 27 de noviembre de 2005, veinte meses después de que el nuevo Gobierno socialista llegara al Poder, Zapatero puso en marcha la gran operación mediática que iba a marcar su Presidencia, con el objetivo puesto en amarrar el Poder por mucho tiempo. A él no le pasaría nunca lo de Aznar, quien, tras 8 años en Moncloa y mucho incordiar, dejó el panorama mediático convertido en un erial para la derecha española. Él va a crear su propio grupo audiovisual. El grupo de sus amigos. Del dinero ya se verá. Y otorga un nuevo canal de televisión en abierto cuando ya hay fecha fija para el llamado “apagón analógico”, el 3 de abril de 2010, es decir, de aquí a once meses. Nace así contra toda lógica La Sexta, la televisión de sus amigos Roures, Contreras & Cía. Unos meses antes y en plena desbandada veraniega (30 de julio), el Ejecutivo, violando letra y espíritu de la Ley, había autorizado la conversión de un canal de pago (Canal Plus) en otro en abierto (Cuatro), logrando así cerrar la boca del poderoso grupo mediático del señor Polanco (Fusiones privadas con dinero público, El Confidencial Digital, 09.05.09).
Almuerzo en la planta noble de la sede de Prisa, edificio de la Cadena Ser, Gran Vía 32. Jesús Polanco y su alter ego, Juan Luis Cebrián, han invitado al aspirante socialista a la presidencia del Gobierno, un tipo simpático con fama de peso pluma, un tal Rodríguez Zapatero del que ni el más optimista piensa que pueda llegar un día a la Moncloa. El gran patrón quiere conocerle de cerca, porque nunca se sabe. Lo mismo decíamos de Aznar y ahí lo tienes, con mayoría absoluta. Cebrián lleva la voz cantante, y el ambiente se caldea porque el aspirante hace gala de tal indesmayable optimismo que el periodista termina por perder los nervios, y tanto se calienta Cebrián que, en un determinado momento, le dice casi a voz en grito lo que años después le diría, de manera mucho más educada, eso sí, el presidente francés Sarkozy. Dicen que Zapatero no olvidará nunca esa afrenta. Sobre todo no olvidará que, con la puerta del comedor abierta, las secretarias del pool pudieran oír con claridad los improperios del de Prisa.
El 27 de noviembre de 2005, veinte meses después de que el nuevo Gobierno socialista llegara al Poder, Zapatero puso en marcha la gran operación mediática que iba a marcar su Presidencia, con el objetivo puesto en amarrar el Poder por mucho tiempo. A él no le pasaría nunca lo de Aznar, quien, tras 8 años en Moncloa y mucho incordiar, dejó el panorama mediático convertido en un erial para la derecha española. Él va a crear su propio grupo audiovisual. El grupo de sus amigos. Del dinero ya se verá. Y otorga un nuevo canal de televisión en abierto cuando ya hay fecha fija para el llamado “apagón analógico”, el 3 de abril de 2010, es decir, de aquí a once meses. Nace así contra toda lógica La Sexta, la televisión de sus amigos Roures, Contreras & Cía. Unos meses antes y en plena desbandada veraniega (30 de julio), el Ejecutivo, violando letra y espíritu de la Ley, había autorizado la conversión de un canal de pago (Canal Plus) en otro en abierto (Cuatro), logrando así cerrar la boca del poderoso grupo mediático del señor Polanco (Fusiones privadas con dinero público, El Confidencial Digital, 09.05.09).
En la primera mitad de 2006 Mediapro y Grupo Árbol* iniciaron el proceso de su fusión a través del holding Imagina Media Audiovisual, cuyo nombre fue dado a conocer el 6 de julio de 2006. Grupo Árbol* reúne a un grupo de empresas entre las que se encuentran la productora Globomedia y el gabinete de estudios audiovisuales GECA.
Desde 1997 GECA, dirigida por José Ramón Pérez Ornia, se incorporó al Grupo Árbol*, nacido de Globomedia, y se convirtió en una de las principales empresas españolas de análisis y estrategias en televisión, editora del Anuario de la Televisión, concebido y dirigido por Pérez Ornia. Durante el aznarato el PSOE manejó continuamente informes preparados por GECA sobre supuestas manipulaciones televisivas por parte del gobierno popular.
Por su parte, Mediapro aglutina a cerca de medio centenar de empresas dedicadas al mundo de la comunicación, desde la producción de contenidos para cine y televisión hasta la gestión de derechos, pasando por la ingeniería técnica. Ambas compañías son socias de referencia de laSexta. Imagina opera en todo el proceso audiovisual, desde la producción de series de ficción, entretenimiento y actualidad para la televisión, a la gestión, producción y distribución de películas y acontecimientos deportivos, así como la emisión de señales y los servicios técnicos.
Mediapro, junto con Editorial Prensa Asturiana, formó la empresa Asturmedia para prestar inicialmente servicios a la RTPA. Esto puede leerse en las noticias del grupo del día 16 de junio de 2006 en el sitio de internet de Mediapro:
RTPA (Radio Televisión del Principado de Asturias) comienza las emisiones.
Mediapro colabora con Editorial Prensa Asturiana en la producción de la información deportiva del nuevo canal.
Mediapro se encuentra colaborando con Editorial Prensa Asturiana para dar servicio a RTPA (Radio Televisión del Principado de Asturias), que ha comenzado recientemente sus emisiones. A través de Asturmedia se encargan de la producción de noticias, programas y retransmisiones deportivas para el nuevo canal.
La compañía, participada por Mediapro y Editorial Prensa Asturiana, llevará a cabo durante el presente año la transmisión de 160 acontecimientos, entre los que se encuentran partidos de fútbol. En cuanto a la producción de información deportiva, Asturmedia contará con un equipo de cerca de 30 profesionales que serán los encargados de transmitir a los asturianos la actualidad deportiva tanto asturiana como nacional.
RTPA comenzó sus emisiones regulares el pasado día 9 de junio a las 20.30 h con el informativo “TPA Noticias”, al cual siguió la primera producción de Asturmedia, “TPA Deportes”. Este primer informativo deportivo fue presentado por Loreto Matilla. Los informativos tienen una duración de 15 minutos y se emiten en torno a las nueve de la noche, de lunes a domingo. Una vez arrancados los informativos, Asturmedia prepara dos programas deportivos para el fin de semana que serán conducidos por Ricardo Rosety.
Jaime Roures Llop es de hecho el propietario real y único de Asturmedia, una empresa más del medio centenar de sociedades que conforman su imperio, todas ellas propiedad de una modesta empresa, Mediapubli Sociedad de Publicaciones y Ediciones SL, que con sólo 3.006 euros de capital social, y Roures como único accionista y administrador único, publica el periódico Público (al servicio del zapaterismo frente al Grupo Prisa) y es accionista mayoritaria, entre otras, de Fregoli Galería D’Art Imagina SL, Ovideo TV SA, Versátil Cinema SL, Orpheus Media SL, Nuevas Iniciativas Audiovisuales SL, Melancolic Films SL, Globepro Telecomunicaciones SL, Umedia Sports Advertising SL, Mediareport Producciones Audiovisuales SL, Asturmedia Producciones Audiovisuales SL, …
El Grupo Prisa es el principal perjudicado por el crecimiento de Mediapro e Imagina, como quedó de manifiesto en la guerra por los derechos del fútbol desatada en el otoño de 2007. Cabe destacar que ambos grupos son afines a grupos enfrentados del PSOE, el fuego amigo al que se refirió el ex presidente Felipe González a finales de septiembre. Podía leerse en El País de 22 de septiembre de 2007:
Fuego amigo desde el entorno presidencial.
Un grupo de amigos de Zapatero, al frente de La Sexta y Mediapro, encona el conflicto del fútbol.
El ex presidente del Gobierno Felipe González manifestó el pasado jueves en Madrid, durante el acto cívico en homenaje del fallecido presidente de Prisa, Jesús de Polanco, su preocupación por las consecuencias de la llamada segunda guerra del fútbol (la ruptura por parte de la productora Mediapro del modelo de explotación de los derechos televisivos). ‘Me preocupan el fuego amigo, los daños colaterales y otras cosas absurdas que estamos viviendo. (…) Como en la guerra de Irak, hay dos versiones. Y la segunda de la de Irak no parece que esté resultando tan apropiada como la primera. Me preocupa’, remachó el líder socialista en un mensaje dirigido a los ministros del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero presentes en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, encabezados por la vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega.
Las palabras de González tuvieron un impacto inmediato en el auditorio y han provocado revuelo y alarma en el seno del Gobierno y del PSOE. ¿La razón? Varios de los implicados en la citada guerra del fútbol, en particular quienes con su comportamiento han provocado el conflicto, son personas que se dicen próximas al entorno del presidente Zapatero.
Éste fue, precisamente, el sentido de la pregunta que el director de El País, Javier Moreno, realizó a Zapatero en la entrevista que el periódico publicó el pasado día 3 de septiembre. ‘Algunos de los accionistas del grupo que está violando los acuerdos firmados [para la explotación de los derechos del fútbol], se proclaman amigos suyos. Entiendo que eso supone un conflicto político’, señaló Moreno cuando el presidente aseguró desconocer cualquier asunto relativo a derechos de emisiones de fútbol por televisión. ‘Yo, afortunadamente, puedo tener amigos en muchos campos, incluso en los medios de comunicación. Tengo amigos en todos los grupos. Por lo menos yo creo que tengo amigos’, respondió el jefe del Gobierno.
Por amigos de Zapatero pasan varios de los más destacados accionistas, directivos y promotores de la cadena de televisión La Sexta, de la que es accionista la productora Mediapro, cuyo presidente, Jaume Roures, promueve el periódico Público, de próxima aparición. Felipe González también lanzó un mensaje sobre este asunto en el homenaje a Polanco cuando recordó cómo se deshizo de los ‘periódicos del Gobierno’. ‘No quería tenerlos. Me parecía una contradicción en sus términos’, señaló.
La cadena de televisión La Sexta nació de una ley ministerial de julio de 2005. Esa ley fue diseñada por Miguel Barroso [casado hoy con la ministra Chacón], entonces secretario de Estado de Comunicación. Barroso abandonó su puesto dos meses después de publicarse dicha ley (denominada Ley de medidas urgentes para el impulso de la televisión digital terrestre, de liberalización de la televisión por cable y de fomento del pluralismo). El consejero delegado del nuevo canal de televisión, José Miguel Contreras, había sido socio de Barroso en varias iniciativas relacionadas con la comunicación y la imagen de candidatos socialistas y pasaba por ser un viejo amigo de Zapatero, con el que compartía su afición al baloncesto. Diversas fuentes aseguran que Contreras forma parte de los amigos del presidente con los que juega algún que otro partidillo en La Moncloa.
Tras su paso por el palacio presidencial, Barroso pasó a dirigir la Casa de América, un consorcio integrado por el Ministerio de Asuntos Exteriores, a través de la Secretaría de Estado para la Cooperación Internacional y para Iberoamérica, la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital.
Durante años, Barroso y Contreras compartieron tareas de asesoría de imagen para las campañas de líderes socialistas, entre ellos Felipe González, Joaquín Almunia o el propio Rodríguez Zapatero. Más recientemente, y según personas próximas a ellos, también ayudaron en las campañas por la alcaldía de Madrid de la secretaria de Estado Trinidad Jiménez y Miguel Sebastián, ex asesor económico de Zapatero y gran amigo del presidente.
Barroso y Contreras también colaboraron en negocios relacionados con el mundo de la comunicación que desembocaron en la creación del Gabinete de Estudios de la Comunicación Audiovisual (GECA) [dirigido por José Ramón Pérez Ornia, actual director general de RTPA] y en una alianza con la productora Globomedia, liderada por Emilio Aragón y promotora de series de éxito como Médico de Familia, Periodistas, Policías, Un paso adelante, 7 vidas, Aída o Los Serrano.
El director general de La Sexta es Antonio García Ferreras, que trabajó como profesor, con Contreras, en la cátedra de Carmen Caffarel en la Universidad Rey Juan Carlos. Ellos fueron importantes valedores de Caffarel cuando ésta fue nombrada directora general de Radiotelevisión Española, en 2004. Entonces se destacó que, desde la cercanía del nuevo poder socialista, la influencia de ambos era destacada en La Moncloa.
El núcleo duro del accionariado de La Sexta (con un 51%) está formado por GAM, un consorcio de productoras en el que Globomedia (a través de su matriz, el Grupo Árbol) y Mediapro tienen la mayoría de control. En GAM también participan las productoras Bainet, del cocinero Karlos Arguiñano (12%), y El Terrat, presidida por el showman Andreu Buenafuente (8,25%). Drive, de José Manuel Lorenzo, abandonó este grupo poco después del arranque de La Sexta. Más tarde entró en el accionariado la caja de ahorros vasca BBK, que posee el 9,8%. La televisión mexicana Televisa es propietaria del 40% del capital de La Sexta y Gala Capital del restante 9%.
Árbol y Mediapro sellaron su fusión en 2006 y crearon el holding Imagina, al que se adhirió en abril de 2007 el grupo inversor Torreal, de Juan Abelló, que compró el 20% del capital.
La cabeza visible de Mediapro es Jaume Roures, socio de Contreras en La Sexta y a quien atribuyen una magnífica relación con Barroso. En las últimas semanas, Mediapro y La Sexta han combinado sus actividades e intereses, en connivencia con la Liga de Fútbol Profesional y TV3, para perjudicar a Sogecable (grupo propietario de Canal + y Digital + y cuyo principal accionista es Prisa, editora de El País) en el conflicto del fútbol televisado. En las dos últimas semanas, Sogecable ha caído en Bolsa un 5,57%.
De la buena relación entre Rodríguez Zapatero y los socios de La Sexta da idea la autorización del presidente del Gobierno para que un equipo de producción de Mediapro, la empresa de Roures, le acompañara durante meses en casi todos los viajes que hizo (incluido un partido del Barça que vio con Guardiola, contratado por Roures para el reportaje). Mediapro tiene contratos con TVE, entre otras cadenas, y produce, por ejemplo, los programas España Directo o 59 segundos (hasta el comienzo de la actual temporada). También se hizo en 2004 con el contrato para emitir la señal del Canal Parlamentario, que difunde las imágenes de todas las actividades del Congreso de los Diputados.
Roures es también el principal promotor del periódico Público. El proyecto de dicho diario le fue presentado a Zapatero hace ya bastantes meses, como ha admitido el propio presidente en círculos íntimos. Zapatero, aseguran fuentes próximas a él, ve ‘con simpatía’ la llegada de un periódico que esté ‘más a la izquierda que El País’. ‘Si Zapatero quiere, el periódico saldrá; y, si no quiere, no saldrá’, aseguraban a comienzos de año algunas fuentes próximas a Moncloa. El jefe del Gobierno niega tener semejante influencia.
Tanto Barroso como Contreras o García Ferreras eluden todo comentario sobre estas cuestiones. Miguel Barroso declara a El País que no tiene nada ver con asuntos relacionados con los medios de comunicación ‘desde hace tiempo’, y renuncia a hablar sobre temas que pertenecen, dice, a su vida privada, como sus supuestas relaciones con quienes diseñan la estrategia de comunicación de Moncloa o la propia estrategia de desarrollo de La Sexta. La Casa de América es su única preocupación ahora, declara.
Antonio García Ferreras afirma que es amigo de Zapatero ‘igual que de Chaves, de Egibar y de muchos otros políticos’. La suposición (’una leyenda urbana’, según él) de que acude con frecuencia a La Moncloa a jugar al baloncesto con el presidente del Gobierno la desecha con el argumento de que él está lesionado desde hace tiempo, así que eso ‘es una mentira y una falsedad’.
García Ferreras atribuye el interés por relacionar su amistad supuesta con Zapatero al actual conflicto del fútbol al ‘nerviosismo de Prisa’. García Ferreras fue director de la cadena Ser hasta 2004. Allí, dice, se fraguó su amistad con el presidente ‘y con muchos otros líderes políticos españoles’.
Para algunos, Ferreras fue un gozne decisivo en la relación del entonces presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, con Zapatero, a quienes puso en contacto en momentos decisivos de la llegada del presidente a La Moncloa. Ferreras sería luego elegido por Pérez como director general de Comunicación del club blanco.”
Unos días después, el primero de octubre de 2007, el periódico El País (a quien el periódico Público va robando poco a poco el protagonismo que antes tenía de ser órgano semioficial del gobierno socialista), lanzaba las siguientes cargas de profundidad, destinadas entre otras cosas a desequilibrar el holding Imagina:
Los compromisos de pago por derechos de Mediapro superan 70 veces sus fondos propios.
La empresa espera el auxilio de Imagina ‘en caso de un posible desequilibrio financiero’. Mediapro, el grupo controlado por Jaume Roures, acumula compromisos de pago por derechos deportivos por un importe de 2.289 millones de euros, según reconoce en la documentación que ha entregado al Registro Mercantil de Barcelona. Esa cifra representa unas setenta veces sus fondos propios y casi doscientas veces los beneficios del pasado año. En las cuentas, la empresa admite que un banco ha renunciado a ejecutar una deuda después de haber incumplido las ratios financieras pactadas. La sociedad espera recibir auxilio del Grupo Imagina ‘en caso de un posible desequilibrio financiero’.
La actuación de la empresa que administra Jaume Roures en relación con los derechos deportivos ha dado lugar a la llamada segunda guerra del fútbol, en la cual Sogecable (empresa controlada por Prisa, el grupo editor de El País) ha llevado a los tribunales a Mediapro por incumplimiento de contrato.
Las cuentas anuales de Mediaproducciones, SL entregadas al Registro Mercantil de Barcelona dan idea de la magnitud de la apuesta de la empresa por esos derechos deportivos. Con unos fondos propios de tan sólo 32,36 millones, la sociedad se ha embarcado en la compra de derechos deportivos, asumiendo ‘ciertas obligaciones, entre ellas, el pago de aproximadamente 2.289 millones’, cifra calculada al cierre de 2006.
La política de la empresa es no contabilizar esas cantidades como deuda en el balance. Pese a ello, la propia empresa da cuenta de algunos problemas. Mediapro explica que ‘en el contexto de la financiación recibida para la adquisición de determinados derechos por parte de una de las sociedades del grupo’, la empresa ha otorgado ciertas garantías al banco que prestaba el dinero. Y sigue: ‘A 31 de diciembre de 2006, algunas de las sociedades garantes del grupo incumplían las ratios financieras establecidas en el mencionado préstamo como consecuencia del endeudamiento financiero con otras sociedades del grupo. No obstante, el banco ha renunciado formalmente a ejercitar su derecho de vencimiento anticipado sobre la deuda’, indica la documentación entregada al Registro Mercantil. Es decir, el banco ha perdonado la ejecución inmediata de la deuda.
Mediapro, que cuenta con financiación del Institut Català de Finances, del Instituto de Crédito Oficial y de los principales bancos privados, reconoce la posibilidad de problemas de liquidez, porque parte de los activos a corto son deudas de filiales que no sabe si va a cobrar ni cuándo. Tras hacer referencia a ‘la incertidumbre en cuanto al momento del cobro o pago de los saldos vencidos con compañías del grupo’, Mediapro explica que ‘el Grupo Imagina proporcionará liquidez a la sociedad en caso de un posible desequilibrio financiero’. Con todo, Mediapro considera que ‘los riesgos de negocio y financieros a los cuales se enfrenta la sociedad son los habituales y no se prevé variación sustancial sobre los mismos’, y que la sociedad tiene ‘políticas de gestión sobre dichos riesgos que considera adecuadas’.
El importe neto de la cifra de negocio de Mediapro creció un 333% en 2006, hasta 195,4 millones, de los que 164,3 millones se facturaron en España y 31,1 millones en el extranjero. En las cuentas anuales, Jaume Roures ha decidido ‘omitir la información sobre las ventas netas por actividad, al considerar que la publicación de dicha información puede acarrear graves perjuicios’ para Mediapro.
En cuanto a Imagina, es fruto de la fusión de Mediapro y Árbol Producciones. Está controlada por sociedades domiciliadas en Holanda. Según sus cuentas, también depositadas en el Registro Mercantil de Barcelona, Imagina tiene compromisos de pago por derechos deportivos que suman 2.499 millones. Esa cifra, que incluye los compromisos de Mediapro, supone unas cien veces los beneficios logrados por el grupo el pasado año y unas 18,5 veces su patrimonio neto o fondos propios a 31 de diciembre de 2006.”
Hoy las cosas han cambiado. Según publicaba ya el pasado 26 de marzo prnoticias:
Lo que en un comienzo fue un rumor, cada vez tiene más visos de realidad ¿Cuatro y la Sexta fusionados?
La historia dice que son dos enemigos irreconciliables, pero la realidad señala que la crisis económica necesita sinergias y ajustes de costes a cualquier precio. Ideológicamente son muy similares y tienen más puntos en común de los que pensamos, algo que facilitaría las negociaciones. De momento, sólo acercamientos preliminares, pero nadie descarta nada a estas alturas. Los derechos deportivos y la venta de Digital Plus serían la clave.
Gracias a Mediapro, la Sexta tiene atados prácticamente todos los derechos deportivos y Cuatro tiene una estructura sólida de programas. Un 9% más un 6,5% de audiencia suman un 15,5%, suficiente y admitido por la nueva Ley Audiovisual. Además, la crisis económica ha generado malas cuentas para las dos televisiones que debido a la caída de la publicidad todavía no logran amortizar la fuerte inversión que han realizados sus respectivas compañías matrices.
Otro punto a favor es Televisa, accionista mayoritario de la Sexta, que no ve con malos ojos entrar indirectamente en una empresa del Grupo Prisa. De momento, las negociaciones no existen oficialmente, pero sí se han planteado un acercamiento y en estos momentos están todas las puertas abiertas. No sería descabellado que en los próximos meses y de cara a la TDT tengamos una fusión entre los dos benjamines de la televisión española.
Precisamente, el pasado día 16 Emilio Azcárraga Jean, presidente y director General de Televisa, asumió la presidencia del consejo de administración de Endeavor México, una organización internacional que tiene como objetivo identificar y desarrollar emprendedores de alto impacto.
Wikipedia nos da un perfil muy clarificador de quién es el socio de Roures en laSexta:
Televisa es uno de los conglomerados de medios más grande de América Latina y la mayor productora de contenidos en español en el mundo. Entre sus servicios se encuentran programación de televisión de pago, distribución internacional de programas en español, servicio de televisión a vía satélite, editoriales de revistas y periódicos, estaciones de radio y producción de películas.
Posee además el 40% de las acciones de laSexta. Además es la principal accionista de empresas televisivas en diferentes países de América Latina y España. Posee participación en AMNET (AMZAK).
En términos políticos, Televisa escondió y falseó la información relacionada a la matanza de estudiantes en Tlatelolco en octubre de 1968 por parte del Ejército Mexicano. Llegó a la década de los 90 con una crisis de credibilidad en México por su manejo político de la información, así como por una creciente competencia por parte de la televisiva nacional TV Azteca, Por ello, la empresa pasó por una reestructuración después de la muerte de Azcárraga Milmo, quien fuera eje de múltiples acusaciones de complicidad con el partido oficial, el PRI, durante los 70 y en los 80 se minimizó la situación del terremoto de México de 1985, tampoco se expuso la corrupción de Guillermo Carrillo Arena oculta por su nexos con el partido oficial y con el ex-presidente Miguel de la Madrid que magnificaron las consecuencias del fenómeno natural.
En octubre de 2002, el presidente Vicente Fox, tras negociaciones a puerta cerrada con Televisa y TV Azteca, decidió derogar el Reglamento de la Ley Federal de Radio y Televisión (vigente desde 1973) por la cual el gobierno disponía de un 12,5% del tiempo de transmisión. Por la disminución fiscal del 12,5% al 1,25%, el Estado dejó de percibir casi 30.000 millones de pesos durante el sexenio de Vicente Fox. Por otro lado Televisa ha sido el principal destinatario de la publicidad institucional del gobierno habiendo recibido en promedio el 15,39% del total del presupuesto de publicidad (frente al 2,47% que recibieron los medios públicos).
Televisa dentro de su expansión de negocios, recibió permisos para instalar casinos antes de que el secretario de gobernación, Santiago Creel, dejara el cargo para buscar la presidencia de la República.
En el 2006, la compañía se vio envuelta en la polémica aprobación de la Ley Televisa, que le concede libre de cargo el uso del espectro digital de frecuencias. Esta ley ha sido considerada por algunos un regalo de un bien público (espectro digital de frecuencias) a un medio privado. Por otro lado han aumentado las acusaciones hacia Televisa de partidismo político en favor del partido gubernamental. La ley consagra la desregulación del espectro digital de facto en favor del duopolio mediático mexicano formado por Grupo Televisa y TV Azteca. Varios senadores que fueron miembros de la LIX Legislatura promovieron ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación una acción de inconstitucionalidad, argumentado que dicha ley inhibe la competencia y fomenta el poder del duopolio televisivo mencionado anteriormente. El Instituto Mexicano de la Radio (Grupo IMER) no estuvo de acuerdo con la aprobación de esta ley. Grupo IMER alegaba que si se aprobaba la ley, las estaciones del IMER desaparecerían del aire, así que Grupo IMER protestó en contra de dicha ley y como señal de protesta todas las estaciones del IMER emitieron una canción todo el día (en comparación simbólicas con “la única” canción, que en opinión de muchos periodistas suponen las dos principales televisoras).
Finalmente, de los rumores a la realidad. El pasado miércoles 6 de mayo El Confidencial Digital informaba:
Fusión Cuatro-laSexta.
Las cúpulas están negociando un acuerdo que facilitaría la venta de Digital + a Telefónica y permitiría rentabilizar el fútbol a Roures.
El trasfondo real de la salida de Prisa de Javier Díez de Polanco -[de la que hablamos en laOtra TPA el pasado día 5]- es precisamente este acercamiento a laSexta, prácticamente cerrado ya, para unir el negocio de televisión en abierto de Sogecable y la cadena ‘verde’.
Díez de Polanco siempre se mostró contrario a la venta de Digital + pero era más reticente aún si cabe a un posible acuerdo con Jaume Roures y José Miguel Contreras, a quienes considera principales responsables de la ofensiva que ‘ha estado ‘reventando’ el negocio de Prisa, poniendo sistemáticamente a la compañía contras la cuerdas y saltándose arbitrariamente los contratos’.
La marcha del sobrino de Jesús Polanco elimina, por tanto, el principal obstáculo que quedaba a la fusión que se está negociando estos días.
El acuerdo con laSexta, en una situación económica complicada por su elevada deuda que le obliga a un altísimo apalancamiento, aliviaría la situación financiera del Grupo Prisa de forma inmejorable. La cadena aporta contenidos de gran valor que le servirán a Juan Luis Cebrián, sobre todo, para vender Digital + a esos 2.000 millones de euros que lleva meses demandando.
La deuda acumulada de Prisa es de unos 5.000 millones de euros pero el pago al que debe hacer frente en unas semanas es de 1.950 millones de euros. Por su parte, Mediapro encontraría en Digital + una ventana más desde la que poder rentabilizar, de una vez por todas, la compra de los derechos televisivos de 17 equipos de Primera y de la ‘Champions’: unos 550 millones de euros de inversión cada año.
Fuentes consultadas por ECD afirman, de hecho, que la operación de Sogecable con la francesa Vivendi y Telefónica –cada una aspira a hacerse con una parte de la filial de Prisa (Telefónica quiere los abonados)- está “muy hecha”, siempre que se cierre el acuerdo con laSexta.
El primer paso que se va a dar es el anuncio público del inicio de las conversaciones entre las dos compañías para estudiar la posible fusión. Hay que tener en cuenta que el Grupo Prisa es una empresa cotizada que debe dar cuenta, con hecho relevante a la CNMV, de cualquier maniobra que pueda afectar a su cotización en bolsa.
El futuro que se dibuja tras la probable fusión entre Cuatro y laSexta va a depender mucho de la ‘letra pequeña’ del acuerdo final. Sin embargo, fuentes conocedoras de la operación apuntan que se intentará potenciar uno de los dos canales, que podría llegar a una audiencia del 12%, con un perfil más generalista, y otro canal más específico, dirigido a un público más ‘de nicho’, que no aspiraría a más de un 6% de share.
La política -y la pasta- hacen extraños compañeros de cama. Pero ahora, llega lo peor de la historia. La segunda parte, que tan bien describe Jesús Cacho en El Confidencial Digital en el artículo publicado ayer “Fusiones privadas con dinero público“:
Pero esta era solo la mitad de la historia. La otra mitad vio la luz este viernes: no solo es imprescindible que ustedes se fusionen, sino que, además, les vamos a dar la pasta de TVE para que puedan hacerlo con garantías. Vamos a abrir la caja de la televisión pública y a repartir su contenido entre unos cuantos. No sin ciertas dosis de sorna, el atraco ha sido bautizado oficialmente como “Anteproyecto de ley de financiación de TVE”. Al no emitir anuncios, la TVE dejará de tener ingresos derivados de la publicidad, unos 500 millones de euros que, en teoría (porque esa mimética traslación no se está produciendo en Francia, por ejemplo) pasará a engrosar la cuenta de resultados de las privadas. En suma, Zapatero y De la Vega abren en canal RTVE y las privadas se apoderan del botín.
Para favorecer a sus amigos y, de paso, tener bien embridados al resto de propietarios de las cadenas, que tan fundamental papel juegan a la hora de ganar elecciones, el Gobierno se mete en la selva de un intervencionismo atroz, al obligar a las propias cadenas a aportar un 3% de sus ingresos para financiar RTVE, porcentaje que es del 0,9% para los operadores de telefonía. ¿Razones de tan curiosa iniciativa? Según De la Vega, que las telecos ganan “miles de millones de pesetas” (sic). Ello sin olvidar que la parte del león de la financiación del ente público seguirá corriendo a cargo de los PGE. ¿Damnificados? Los españoles en general, porque serán los contribuyentes quienes paguen las copas de esta nueva fiesta, que ya se encargará Telefónica y compañía de repercutir ese nuevo coste en el usuario del servicio, como un irritado César Alierta advirtió a De la Vega en miércoles pasado, cuando intentó in extremis abortar el Proyecto de Ley aprobado el viernes. No lo consiguió. Lo peor para Alierta, con todo, es que quiso ver a Zapatero. No le recibió.
* Actualmente Grupo Árbol se denomina Grupo Globomedia.
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Más información en
I. TPA: Productoras enchufadas | Tenconten
III. TPA: Productoras enchufadas | Prisa
IV. TPA: Productoras enchufadas | Zebrastur
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